México: reconoce Aspe que el TLCAN agravó la desigualdad social

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País México

El ex secretario de Hacienda, Pedro Aspe, reconoció que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual se negoció cuando formaba parte del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, ha agravado las desigualdades del desarrollo regional de México al concentrar la mayor parte de las exportaciones y la inversión extranjera en el norte del país

Durante su participación en el 66 Congreso Nacional de Agentes Aduanales Aspe Armella advirtió que los beneficios de ese tratado han empezado a diluirse, porque la productividad del país se ha venido a pique desde 1997, luego de haber crecido a tasas cercanas a 10 por ciento anual y en lo que va de la actual administración ha seguido una tendencia opuesta a la de Estados Unidos.

Aspe Armella, quien ahora es presidente de la firma de consultores Protego, la cual asesora a empresas y proyectos del sector público, olvidó las promesas de la administración salinista sobre los beneficios del TLCAN y sostuvo que los únicos dos objetivos del tratado eran aumentar el comercio exterior y la inversión extranjera directa, que en diez años crecieron 300 y 40 por ciento respectivamente.

Con base en estas cifras, agregó que el Tratado de Libre Comercio "es un éxito desde cualquier punto de vista". Sin embargo, reconoció que 55 por ciento del crecimiento, la inversión y las exportaciones se concentran en el norte del país, la zona centro tiene 25 por ciento y el sur apenas ha captado 18 por ciento, lo que "ha ampliado la brecha de desigualdad
regional".

No obstante, deslindó al gobierno salinista de estos desequilibrios al señalar que las administraciones que le siguieron no aplicaron "medidas compensatorias", como una mayor inversión en infraestructura y capacitación de la mano de obra.

Según Aspe -a quien se ha señalado como asesor del priísta Roberto Madrazo en la elaboración de su proyecto económico-, México no podrá recuperar la productividad a menos que haga "cambios estructurales" en diversos sectores, entre ellos el energético, pues en México los precios de los combustibles son 25 por ciento superiores al promedio mundial. La eficiencia empresarial, sostuvo, no puede compensar

Seguridad, factor clave en la nueva etapa del TLCAN

Aspe aseguró que el factor clave en la nueva etapa del TLCAN será la seguridad, especialmente a raíz de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos y los más recientes en Madrid y Londres.

De acuerdo con el ex secretario, la inseguridad en Nuevo Laredo, Tamaulipas, es un problema de seguridad nacional, pues por la aduana de esa ciudad cruza 50 por ciento de la mercancía que entra a EU.

Aspe criticó el sistema aduanero mexicano, porque gasta demasiado en vigilar los cargamentos de empresas estadunidenses que tienen filiales en México, como Delphi y General Motors, en lugar de invertir más en sistemas de seguridad.

Noventa por ciento del comercio bilateral se da entre casas matrices de empresas estadunidenses y sus filiales mexicanas, por ello, dijo, sería preferible agilizar sus trámites aduanales y destinar recursos a hacer más competitivo el comercio exterior y el turismo.

Previamente, Miguel González Compeán, del Centro de Información y Seguridad Nacional de la Secretaría de Gobernación, informó que como parte de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte se analiza la instalación de "puertos de bajo riesgo", en los cuales habría funcionarios de EU y Canadá. En estas terminales el tránsito sería más expedito, lo cual incrementaría hasta 400 por ciento los volúmenes de carga y pasajeros.

La Jornada, México, 22-7-05

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