Vía Campesina insiste que no puede haber agroecología sin semillas locales

Idioma Español

En la reunión preparatoria de la 4ta Sesión Regular de la Junta de Gobierno de el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogeneticos para la Alimentación y la Agricultura, La Vía Campesina presentó una declaración muy elocuente de la postura que está defendiendo en este foro

En la reunión de las ONGs, preparatoria de la Cuarta Sesión Regular de la Junta de Gobierno de el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogeneticos para la Alimentación y la Agricultura, dependiente de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) que se lleva a cabo en Nusa Dua, Bali, del 14 al 18 de marzo, La Vía Campesina presentó una declaración muy elocuente de la postura que está defendiendo en este foro. A su juicio, "únicamente la agroecología puede responder a las distintas crisis: alimentaria, climática, del medio ambiente y energética, que amenazan nuestra sobrevivencia -lo cual ya es reconocido por el propio relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación-. Pero tampoco puede haber agroecología sin semillas locales, reproducibles, seleccionadas y preservadas colectivamente por las y los campesinos en sus campos.

Declaración

Nosotros y nosotras -campesinos y campesinas- somos quienes seleccionamos, multiplicamos y somos guardianes de las semillas locales.

1. El sistema multilateral de conservación « ex situ » es una buena iniciativa. Un gran número de nuestras variedades locales desaparecieron de los campos y es necesario que podamos ir a rescatarlas de los bancos de genes, ya que no podemos seleccionar nuevas variedades locamente en base a las semillas manipuladas que hoy en día nos vende la industria. Las semillas campesinas de nuestros antepasados son la base principal de la selección campesina.

2 - Los bancos de semillas que están en los bancos del sistema multilateral son nuestras semillas, fueron sacadas de nuestros campos. Por eso no tenemos que dar nada a cambio para tener acceso libre y gratuito a ellas. No queremos dar nuestras variedades a la industria para que las utilice en la creación de transgénicos y nos las robe a través de patentes o certificados de obtención vegetal. Mientras existan las patentes sobre las plantas, sus genes o otras partes de plantas, y otros sistemas de Derechos de Propiedad Industrial, como el certificado de obtención vegetal, que exigen las regalías sobre las semillas criollas y los transgénicos, no podemos dar al sistema multilateral nuestras variedades locales que aún no tiene.

3. No podemos contribuir a renovar la biodiversidad cultivada mientras nuestros derechos de re-sembrar, intercambiar y proteger nuestras semillas son criminalizados. Estos derechos no deben ser reconocidos únicamente en una declaración internacional como el Tratado; deben ser aplicados en las leyes nacionales de cada país que ratificó el tratado. La protección de variedades locales contra las contaminaciones genéticas y la biopiratería exigen que se prohíban las patentes sobre los seres vivos, el certificado de obtención vegetal en su forma actual y los transgénicos. Apoyamos la idea de un grupo de trabajo del Tratado que sea financiamiento adecuado, para poder redactar ejes de dirección en cuanto a los derechos de las y los agricultores, con el fin a ayudar a los Estados en la aplicación nacional de estos derechos. Este grupo de trabajo debe basarse sobre el conjunto de derechos de los agricultores en el artículo nueve, incluyendo su último parágrafo y sin el reparto de beneficios; pero también debe basarse en el artículo 5 y 6, con el fin de estimular a los estados a establecer políticas públicas que no promuevan las semillas no reproducibles como por ejemplo los híbridos F1, y que fomenten el desarrollo de semillas locales, reproducibles. La prohibición de todo tipo de patente sobre los seres vivos, del certificado de obtención vegetal con regalías sobre las semillas criollas y todo tipo de tecnología de tipo ‚terminator’ debe ser parte de cada una de estas leyes.

4. La industria tiene una enorme deuda con los campesinos y campesinas por el hecho de haber tomado sus semillas sin su consentimiento para enriquecerse, destruyendo la biodiversidad cultivada con semillas no reproducibles como los híbridos F1 y robar todas las semillas del planeta con sus Derechos de Propiedad Industrial y las leyes que criminalizan las semillas campesinas.

5. No queremos repartos de beneficio a partir de patentes porque no queremos patentes. La industria debe pagar por la deuda que tiene con nosotros y nosotros no debemos nada a cambio. (SE REPITE) Debemos acabar con el Fondo de Reparto de Beneficios. Es importante buscar otros mecanismos vinculantes, eficaces y equitativos para financiar el funcionamiento del tratado y la conservación y renovación de las semillas locales en los campos.

6. El dinero del Tratado y el Global. Diversity Trust está destinado hoy en día exclusivamente a la conservación ex situ y, en pequeñas cantidades, para chantajear a las y los campesinos para que acepten colocar sus semillas en bancos ex situ o ajenos. Queremos que por lo menos la mitad de los fondos destinados a la conservación ex situ sea para el financiamiento de las organizaciones campesinas y los bancos locales de semillas campesinas, gestionadas por las y los campesinos y sus comunidades.

7. Estamos dispuestos a apoyar la propuesta que se está debatiendo de dar lugar a un mecanismo del tipo del Comité de Seguridad Alimentaria del Tratado si nuestros aliados aceptan las bases de trabajo expuestas aquí. Pero no queremos abrir la puerta a la colaboración con el Tratado para enfrascarnos en discusiones interminables mientras que los transgénicos, las semillas híbridas F1 y los Derechos de Propiedad Intelectual nos siguen despojando de nuestros campos.

Beserri Bizia, Internet, 14-3-11

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