Contra el imperio de los más ricos: defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios
El informe muestra cómo quienes más se están enriqueciendo a nivel económico son quienes tienen mayor poder político en todo el mundo, dando forma y configurando sociedades, economías y políticas. Por el contrario, quienes tienen una menor capacidad económica se están empobreciendo también en términos políticos, y sus voces se ven silenciadas ante el crecimiento del autoritarismo y la supresión de los derechos y libertades que tanto ha costado conquistar. La conclusión del presente informe demuestra que esto no es inevitable.
Desde que Donald Trump fue elegido presidente en noviembre de 2024, la fortuna conjunta de los milmillonarios del planeta ha crecido tres veces más rápido que el promedio anual de los cinco años anteriores.
Aunque el mayor crecimiento corresponde a los milmillonarios estadounidenses, la riqueza de los milmillonarios de otras partes del mundo también ha experimentado incrementos de dos dígitos. Las medidas adoptadas en lo que llevamos de mandato del presidente Trump han beneficiado a las personas más ricas del mundo, ya sea defendiendo una mayor desregulación o frenando la puesta en marcha de acuerdos que supondrían una mayor tributación efectiva de las grandes corporaciones.
El control e influencia de los más ricos sobre la política no es algo nuevo; de hecho, se trata de un fenómeno habitual en países de todo el mundo. Sin embargo, todo lo sucedido en los Estados Unidos en 2025 tal vez lo haya hecho aún más visible y evidente: en un país tras otro, los más ricos no solo han acumulado más riqueza de la que podrían gastar jamás, sino que también han utilizado esta riqueza para asegurarse el poder político necesario para definir las normas que conforman nuestras economías y rigen las naciones. Al mismo tiempo, estamos presenciando en todo el mundo la erosión y el retroceso de los derechos civiles y políticos de la mayoría de la población, así como la represión de las protestas y el silenciamiento de las voces disidentes.
Hace ya un siglo, ante la entonces abrumadora desigualdad en Estados Unidos, el juez del Tribunal Supremo Louis Brandeis afirmó: “Tenemos que elegir. Podemos tener una riqueza extrema concentrada en manos de unos pocos, o podemos tener democracia, pero no podemos tener ambas cosas”.
Este informe trata sobre esta elección. Sobre cómo Gobiernos de todo el mundo están tomando la decisión incorrecta, al anteponer los intereses del gran capital frente a la defensa de las libertades. Poniéndose del lado de los más ricos.
Están eligiendo reprimir el descontento de la ciudadanía por el elevado costo de la vida, en lugar de optar por mecanismos de redistribución de la riqueza hacia el conjunto de la población. El informe muestra cómo quienes más se están enriqueciendo a nivel económico son quienes tienen mayor poder político en todo el mundo, dando forma y configurando sociedades, economías y políticas. Por el contrario, quienes tienen una menor capacidad económica se están empobreciendo también en términos políticos, y sus voces se ven silenciadas ante el crecimiento del autoritarismo y la supresión de los derechos y libertades que tanto ha costado conquistar. La conclusión del presente informe demuestra que esto no es inevitable.
Los Gobiernos pueden optar por anteponer las necesidades de la gran mayoría frente al poder de las oligarquías. Organizada, la propia ciudadanía puede convertirse en un poderoso contrapeso frente al poder de la riqueza extrema. Juntas y juntos podemos exigir un mundo más justo y menos desigual.
- Para descargar el informe completo (PDF), haga clic en el siguiente enlace:
Fuente: OXFAM
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