El arma más potente es el conocimiento

Idioma Español
País Venezuela
Fotografías Irania Medina – IVIC Gestión Comunicacional

Cuando se habla de Ciencia para la Vida estamos hablando de algo mucho más poderoso que los misiles: un país que no se declara en sintonía con los valores malsanos de la destrucción del débil es un país de cuidado (“amenaza inusual y extraordinaria”, nos han llamado).

No fue casual, ni inocente, ni accidental, el ataque con misiles perpetrado por la logia criminal que gobierna Estados Unidos contra el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). El objetivo de la incursión armada del 3 de enero de 2026, que era secuestrar al primer mandatario Nicolás Maduro, estuvo acompañado de una serie de ataques periféricos, algunos indiscriminados y otros focalizados en objetivos; unos de interés militar, algunos de amedrentamiento contra viviendas civiles, y otros puramente simbólicos. Entre estos últimos se encuentra el mayor centro de investigaciones científicas de Venezuela.

“Cinco centros de investigación servidores y equipos esenciales para nuestras redes computacionales que fueron completamente devastados”, declaró Gabriela Jiménez, ministra y vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud. El ataque afectó los edificios sedes de Matemática, Física, Química y Ecología, y la Unidad de Tecnología Nuclear.

Foto de Irania Medina

Lo que tiene de simbólico el haber atacado esos centros, que no desarrollan actividad alguna para el fomento de la guerra, es precisamente el carácter contrahegemónico del discurso y la praxis que allí se ha desplegado en estos años: cuando se habla de Ciencia para la Vida y cuando se habla del principio rector de la revolución venezolana, que es la paz, no se está hablando de una actitud pasiva ni de un entregarse a los designios de los violentos, sino de algo mucho más poderoso que los misiles: un país que no se declara en sintonía con los valores malsanos de la destrucción del débil es un país de cuidado (“amenaza inusual y extraordinaria”, nos han llamado).

Que el IVIC sea el principal foco de formación de los científicos del futuro, con una ética distinta a los investigadores gratos a la hegemonía (los que ponen su conocimiento al servicio de la guerra) nos da otras claves simbólicas del ensañamiento imperial: atacaron el conocimiento y atacaron el futuro. Importante señalización para quienes todavía creen que la ciencia es o puede ser neutral y apolítica.

Ha difundido al respecto el portal del Ministerio de Ciencia y Tecnología estos datos y reflexiones:

“Nuestro país cuenta con más de 67.000 científicos, científicas, investigadores, investigadoras e innovadores, comprometidos con la búsqueda de soluciones a los problemas cotidianos de nuestra sociedad. Muchos de ellos hacen vida en el IVIC, institución cuyos pilares se sustentan en los ideales del insigne científico venezolano Dr. Humberto Fernández-Morán, fundador de este centro de investigación y referente universal de la ciencia al servicio de la humanidad.

Desde el año 2024, los pasillos del IVIC también son transitados por más de 1.800 jóvenes estudiantes de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, creada por el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, para la formación de las nuevas generaciones de científicos y tecnólogos del país, con una sólida base ética, humanista y profundamente patriótica.

El Gobierno Bolivariano impulsa una Agenda Científica Nacional que ha permitido la formación de más de 800.000 niños, niñas y jóvenes incorporados al Programa Nacional Semilleros Científicos.

Apostamos a la Generación Genial, creemos en su capacidad creadora y en su visión transformadora para construir la Venezuela potencia, soberana e independiente que soñamos y merecemos.

Nuestros científicos y científicas son creadores, defensores y forjadores de la Patria. Hoy contamos con 1.089 proyectos de investigación financiados y en ejecución, todos alineados con los 14 motores de la Agenda Económica Bolivariana, demostrando que la ciencia venezolana avanza con rumbo estratégico y sentido nacional”.

Foto de Irania Medina

Investigadores venezolanos han procedido a la detección y análisis de los fragmentos de los artefactos explosivos empleados en la agresión; esos análisis están arrojando resultados y datos que permiten conocer un poco más al agresor y a sus engendros, las tecnologías para la muerte. El problema para los enemigos es que, por mucho que nos analicen, no han logrado ni lograrán descifrar los componentes íntimos y profundos de nuestra inmensa resistencia a las adversidades.

La agenda ideológica imperial no se limita al uso de la fuerza bruta sino que además busca inhibir la producción y propagación de los saberes no amoldados a un sistema de silenciamiento de países en rebelión. Y nuestra agenda por la vida y por la paz no debe limitarse a la difusión de un discurso potable y florido, sino asumir que la siembra de un conocimiento constructor de otro mundo posible sigue siendo un fenómeno que inquieta e incomoda a los sumisos, y a los jefes de los sumisos. Venezuela sigue en clave insurgente, desde la ciencia y desde los saberes del pueblo.

Fuente: La Inventadera

Temas: Criminalización de la protesta social / Derechos humanos

Notas relacionadas:

Fotografías Irania Medina – IVIC Gestión Comunicacional

El arma más potente es el conocimiento

Pronunciamiento ante el fraude electoral e injerencia extranjera en Honduras

Pronunciamiento ante el fraude electoral e injerencia extranjera en Honduras

La presentación de la Junta de Paz de Trump evidencia los planes para subyugar a los palestinos en Gaza

La presentación de la Junta de Paz de Trump evidencia los planes para subyugar a los palestinos en Gaza

Movimientos campesinos en Haití denuncian la agresión de EE.UU. en Venezuela

Movimientos campesinos en Haití denuncian la agresión de EE.UU. en Venezuela

Comentarios