El catastro que nadie actualiza

Idioma Español
País Bolivia

El 20% de las unidades productivas más grandes tiene el 93,5% de la tierra en producción de Bolivia, y el reparto agrario dejó a 39 familias con 600.000 de esas hectáreas.

El Censo Nacional Agropecuario 2013 estableció que el veinte por ciento de las unidades productivas agropecuarias más grandes concentra el 93,5% de la tierra en producción del país: 32,4 millones de hectáreas. El 80% restante tiene el 6,5%, apenas 2,2 millones. Es el último dato oficial disponible y tiene trece años.

La investigación reunida en Santa Cruz S.A. Agronegocio y mito empresarial, publicada este año por Dum Dum Editora, aporta el origen de esa curva: identifica 39 personas y familias que habrían recibido cerca de 600.000 hectáreas a lo largo del proceso de reforma agraria. Cerca del 1,6% de toda la tierra en producción de Bolivia, en manos de 39 unidades familiares.

Esa es la proporción que la Reforma Agraria de 1953 dijo eliminar. El proceso de saneamiento posterior a la Ley INRA de 1996 terminó legalizándola en el oriente, donde el saneamiento de medianas y grandes propiedades nunca fue prioridad política de ningún gobierno, de ningún signo.

El dato desarma la premisa central del regionalismo económico. Un departamento que importa más de lo que exporta durante veinticinco de veintiséis años puede ser muchas cosas. Autosuficiente no es una de ellas.

Ese vacío es el activo. Quien controla 648.000 kilómetros cuadrados escasamente poblados controla la frontera agrícola, la ganadería de exportación, la madera, el oro y el suelo como instrumento financiero.

Los tres bandos

Dos de esos tres bandos suman la abrumadora mayoría demográfica del oriente. El tercero tiene la tierra.

El agujero del expediente

Conviene subrayar una debilidad. La cifra del noventa y tres coma cinco por ciento es de 2013. Todo lo que ocurrió después, la expansión soyera, el auge ganadero de exportación, la titulación de asentamientos, los incendios de 2019 y 2024 y la especulación con precios de tierra, no está en ella.

Un censo agropecuario nuevo es la única herramienta capaz de decir cuánto se movió esa concentración, y es probablemente el documento más políticamente costoso que el Estado boliviano puede producir. Mientras no exista, todos los bandos discuten a ciegas. Salvo el que ya conoce sus propias hectáreas.

Fuentes · Censo Nacional Agropecuario 2013 · Instituto Nacional de Estadística, Censo de Población y Vivienda 2024 · Stasiek Czaplicki Cabezas, Suzanne Kruyt, José Octavio Orsag Molina, Blanca Rivero Lobo y Huáscar Salazar Lohman, Santa Cruz S.A. Agronegocio y mito empresarial (Dum Dum Editora, 2026), Centro de Estudios Populares · Fundación Tierra · INRA.

Fuente: Sala.Red

Temas: Acaparamiento de tierras, Agronegocio, Tierra, territorio y bienes comunes

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