Ex mina “Solución” en Hampaturi continúa generando contaminación acuífera
La montaña se desangra asediada por bocaminas, agua de copajira y restos plásticos a tiempo de que la contaminación amenaza seriamente al agua que surte al municipio de La Paz.
La ex mina aurífera “Solución” (distrito de Hampaturi), situada en un área protegida del municipio de La Paz, continúa a la fecha emitiendo sustancias contaminantes (agua de copajira) a pocos metros de la represa de Hampaturi, que es una de las que provee del líquido vital a la ciudad de La Paz.
Después de un empinado ascenso desde el lado de la carretera —donde se encuentra la represa de Incachaca—, a poca distancia más abajo de la cresta de la cadena montañosa, existen algunos arroyos que manan aguas aún puras y transparentes y que inclusive pueden ser bebidas por las personas, agua de cordillera, la llaman algunos, luego de haberla probado. Posiblemente sea el único líquido todavía límpido, pues más abajo ya es otra historia.
Ya después de descender, a tiempo de recorrer la hoy área turística de Hampaturi que comprende las cascadas, fue posible visitar la ex mina “La Solución” y penetrar por una inmensa boca de acceso. Evidentemente, allí había varios pasajes como un hormiguero, restos de ofrendas al “Tío de la Mina”, pero lo más impresionante fue comprobar que todo ello aún escurre abundante agua de copajira, la cual se dirige a una especie de caseta para filtrar el líquido y de allí continuar en dirección a la represa.
“Muchas veces la cañería se ha reventado”
El agua de copajira, agua altamente ácida y contaminada que proviene del interior de minas, resultado de un proceso natural de oxidación de minerales sulfurados en presencia de agua y oxígeno, se constituye actualmente en una de las principales fuentes de contaminación al medio ambiente en varias regiones mineras por la carga en metales pesados disueltos y la fuerte acidez que presenta.
Actualmente la mina, las cascadas y el reciente espacio turístico allí constituido (que están a cargo de los comunarios del sector) al ser un Área Protegida Municipal «Serranías de Hampaturi», depende de la Alcaldía de La Paz.
“Tiene como objetivos de creación el optimizar la conservación del recurso hídrico, conservación del patrimonio natural y las funciones ecosistémicas, manteniendo los procesos ecológicos necesarios para su preservación, en beneficio de las poblaciones del municipio de La Paz” (Guía de Áreas Protegidas Municipales de La Paz).
“Un agua turbia por el tubo está saliendo, recién EPSAS ya ha cambiado también la tubería, porque antes, de la mina estaba y a veces, muchas veces ya se reventaba, ahora ya la han cambiado porque varias veces ha reventado y al agua de la represa entraba”, narró un comunario de Hampaturi que se encontraba con un chaleco de identificación con el área turística al ingreso del sector, que prefirió no dar su nombre.
La montaña se desangra
Precisamente ante las amenazas que se ciernen sobre el entorno natural y en general sobre lo que es vida, como la minería, la expansión urbana descontrolada o el vertido indiscriminado de desechos, Francisco Prada, quien dirige el movimiento ambiental “La Voz de los Sin Voz”, se refirió a la importancia de estar presente en los sitios naturales y/o amenazados.
“Es un paraíso que no podemos perder y es justamente por eso que venimos aquí. Cuando uno vive el momento, cuando uno vive y está en estos lugares llenos de vida, de agua, con animales y con tanta flora, entonces uno se da cuenta de lo que tiene que defender, lo que a uno le cuesta. Es hermoso realmente, es un paraíso cuando uno puede mirar con ojos de abundancia y no de escasez”, dijo.
Quienes visitan Hampaturi, además de identificarse con la naturaleza y el activismo ambiental, hicieron patente su reclamo por la vida a objeto de ser oídos por las autoridades pertinentes, tanto del nivel central como municipal, entre otras.
Uno de ellos es Sergio Luna, que también se expresó sobre todo ello: “Entre lo que más me ha llamado la atención está la fauna, el recorrido que hicimos para poder ver fauna, hemos visto ganso andino (wallata), chinchilla, aves maría, hubiéramos querido ver zorro, pero a pocos pasos de todo esto existe vida y la estamos matando con bocaminas como las que acabamos de ver aquí en esta ex mina ‘La Solución'. Con tanto veneno, está desangrándose la montaña sin que las autoridades pongan un veto, un alto a todo esto que estamos consumiendo y metiéndonos a la boca”.
Incachaca, otra represa que sigue afectada
También se observó que la represa paralela, es decir, Incachaca, la cual también surte a la ciudad de La Paz, entre otros sectores, está llena de una espuma blancuzca, especialmente en el extremo suroeste del embalse, muy cerca de la carretera que conduce a los Yungas, próxima al sector de “La Cumbre” y el Parque Nacional y Área de Manejo Integrado Cotaparta (PN ANMI Cotapata).
Los activistas que acompañaron a la Agencia de Noticias Ambientales (ANA) en la visita obtuvieron muestras de esas aguas, a objeto de ser analizadas, aunque ya se podía comprobar que esas aguas, en la muestra, además de la espuma, estaban claramente amarillentas.
A pesar de las recientes denuncias efectuadas por la prensa y de activistas ambientales, y de la versión de que las instalaciones mineras en Incachaca habrían sido reubicadas algunos kilómetros más abajo, a la altura de la tranca de Urujara, pareciera que continúan los trabajos mineros en el sector de la represa.
Inclusive se descubrió transitando a una volqueta para el transporte de mineral (oro), movilizándose en un camino de tierra que corre paralelo a Incachaca.
Fuente: ANA Bolivia