Ginebra: Las voces campesinas en las Naciones Unidas continúan defendiendo el derecho a las semillas

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La adopción de la  Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en Zonas Rurales (UNDROP) en 2018 marcó un hito histórico para la justicia rural. Sin embargo, ocho años después, la plena implementación de los derechos reconocidos en la Declaración sigue siendo un desafío urgente.

Ginebra, 16 de septiembre de 2026 – Durante el diálogo interactivo con el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas de Expertos sobre los Derechos de lxs Campesinxs y de Otras Personas que Trabajan en Zonas Rurales, celebrado en el marco del 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, representantes campesinos de América Latina, África y Europa destacaron las crecientes amenazas que enfrentan los sistemas de semillas campesinas en todo el mundo e instaron a una implementación más firme de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en Zonas Rurales (UNDROP).

Al intervenir ante el Consejo de Derechos Humanos, representantes de La Vía Campesina, con el apoyo de sus organizaciones aliadas CETIM y FIAN International, subrayaron que las semillas campesinas no son meros insumos agrícolas. Constituyen la base de la soberanía alimentaria, la biodiversidad, los medios de vida rurales, el patrimonio cultural y la capacidad de las comunidades para hacer frente al cambio climático.

En defensa de las semillas campesinas frente al control corporativo

Diego Montón, campesino y representante del Movimiento Nacional Campesino Indígena, MNCI Somos Tierra Cloc – La Vía Campesina en América Latina, advirtió sobre la creciente presión ejercida por las empresas transnacionales para controlar las semillas y criminalizar los sistemas de semillas campesinos. Destacó la alarmante pérdida de biodiversidad agrícola en las últimas décadas y denunció las reformas legislativas que promueven regímenes de propiedad intelectual restrictivos para los derechos de los campesinos a guardar, intercambiar y reproducir semillas.

Al referirse a los esfuerzos en curso para armonizar las legislaciones nacionales con el Convenio UPOV 1991 en varios países de América del Sur, subrayó la importancia del Artículo 19 de la UNDROP e instó al Grupo de Trabajo a apoyar a los Estados en la protección de los derechos campesinos y la soberanía alimentaria.

«En los últimos 30 años, como consecuencia de la prohibición y criminalización del uso propio, el intercambio y el acceso a las semillas por parte de los agricultores, se han perdido miles de especies y variedades agrícolas; actualmente, el 75 por ciento de los cultivos que constituyen la base de nuestra alimentación se concentra en tan solo 12 especies. Esta pérdida de biodiversidad hace que los sistemas agrícolas sean más vulnerables al cambio climático y agrava la pobreza rural».

La agrobiodiversidad como respuesta a las crisis climática y alimentaria

Isabel Vilalba Seivane, agricultora campesina del Sindicato Labrego Gallego, SLG, y la Coordinadora Europea Vía Campesina, subrayó que las semillas campesinas tradicionales son esenciales para hacer frente al cambio climático, a las enfermedades vegetales emergentes y a la creciente incertidumbre geopolítica.

Recordó que las semillas campesinas representan la gran mayoría de la biodiversidad agrícola y constituyen un recurso crucial para garantizar la producción de alimentos y la resiliencia. Isabel expresó su preocupación por la reciente aprobación de normativas sobre productos derivados de Nuevas Técnicas Genómicas (NTG), advirtiendo que la expansión de los sistemas de patentes y de las protecciones de propiedad intelectual podría concentrar aún más los mercados de semillas y socavar los derechos reconocidos en la UNDROP.

Asimismo, destacó cómo los acuerdos de libre comercio exportan cada vez más normativas restrictivas sobre semillas fuera de Europa, amenazando los sistemas de semillas campesinas en muchas regiones del mundo.

«Creemos que la agrobiodiversidad es nuestra herramienta clave para asegurar la producción de alimentos, garantizar el abastecimiento alimentario de la población y proteger los derechos de las mujeres agricultoras, quienes son las principales guardianas de las semillas. Nuestras semillas tradicionales —más resilientes, adaptadas y diversas— representan más del 80 por ciento de la biodiversidad de semillas y desempeñan un papel fundamental».

Semillas, cultura y soberanía

Elizabeth Mpofu, campesina africana y miembro de ZIMSOFF (Zimbabwe Smallholder Farmer Forum) region áfrica Austral y Oriental de La Vía Campesina, recordó al Consejo de Derechos Humanos que las semillas son el eje de la vida campesina y de la producción de alimentos.

«Las semillas no son simples insumos agrícolas. Son nuestro alimento, nuestra cultura, nuestros medios de vida y nuestra soberanía».

Al llamar la atención sobre la creciente influencia de las leyes comerciales sobre semillas y las políticas comerciales en toda África, advirtió que las reformas inspiradas en el Convenio UPOV de 1991 amenazan los derechos tradicionales de lxs campesinxs a conservar, intercambiar y reproducir semillas. Instó a los Estados miembros a renovar el mandato del Grupo de Expertos de la UNDROP para que pueda seguir apoyando a los gobiernos en la implementación de los derechos reconocidos en la Declaración.

«La semilla está en el centro de todo lo que hago. Cada día, mi familia cultiva y consume alimentos provenientes de semillas seleccionadas y conservadas —principalmente por mujeres— e intercambiadas entre campesinos. Durante generaciones, nuestras semillas han sido seleccionadas, conservadas e intercambiadas».

Renovando el compromiso con la UNDROP

Mientras continúan los debates en el Consejo de Derechos Humanos, La Vía Campesina reitera que la implementación del Artículo 19 de la UNDROP es fundamental para proteger las semillas campesinas y los conocimientos tradicionales. Renovar el mandato del Grupo de Expertos de la UNDROP es un paso necesario para apoyar a los Estados en el avance de estos derechos y en el fortalecimiento de políticas públicas que sitúen a lxs campesinxs y a las comunidades rurales en el centro de los sistemas alimentarios.

¿Por qué renovar el mandato del Grupo de Trabajo sobre la UNDROP?

La renovación del Grupo de Trabajo es esencial porque ningún procedimiento especial existente de la ONU abarca la totalidad de los derechos reconocidos en la UNDROP. Si bien mandatos temáticos —como los de los Relatores Especiales sobre el derecho a la alimentación, el medio ambiente, la pobreza extrema, los pueblos indígenas, los defensores de los derechos humanos o el agua y el saneamiento— abordan dimensiones específicas de las realidades rurales, ninguno se centra en los campesinos y otras personas que trabajan en zonas rurales como titulares de derechos por derecho propio. La UNDROP reconoce que los derechos de lxs campesinxs son interdependientes e indivisibles. Ningún otro mecanismo de la ONU reúne estas cuestiones en un marco coherente. Los mandatos existentes examinan derechos específicos, pero no abordan la situación integral de lxs campesinxs y las comunidades rurales, las violaciones sistémicas a las que se enfrentan ni las políticas necesarias para proteger sus medios de vida, su tejido social, sus contribuciones a la biodiversidad, la protección del medio ambiente y la producción de alimentos.

Es importante destacar que la UNDROP no se refiere únicamente a lxs campesinxs en sentido estricto

El artículo 1 de la Declaración define su ámbito de aplicación de manera amplia. Se aplica a «toda persona que se dedique a la agricultura artesanal o a pequeña escala, al cultivo, a la ganadería, al pastoreo, a la pesca, a la silvicultura, a la caza o a la recolección, así como a la artesanía relacionada con la agricultura u otras ocupaciones conexas en zonas rurales». La Declaración también reconoce los derechos de los familiares dependientes de lxs campesinxs. Este amplio alcance significa que la UNDROP concierne a una diversidad de titulares de derechos en el medio rural, incluidos los agricultores a pequeña escala, los pastores, los pescadores, las personas que dependen de los bosques, los trabajadores agrícolas, los trabajadores migrantes y temporeros, los pueblos indígenas y otras personas que trabajan en zonas rurales.

Sin un Procedimiento Especial específico, la implementación de la UNDROP corre el riesgo de fragmentarse y volverse incoherente

Muchos grupos reconocidos por el derecho internacional de los derechos humanos —incluidos los pueblos indígenas, los migrantes, las mujeres, las personas con discapacidad y las personas afrodescendientes— se benefician de mecanismos específicos de la ONU que abordan sus derechos de manera integral.

Lxs campesinxs y las demás personas que trabajan en zonas rurales, contemplados en la UNDROP, también necesitan un mecanismo específico capaz de abordar sus derechos en su totalidad. El Grupo de Trabajo sobre la UNDROP ofrece un espacio único dentro del sistema de derechos humanos de la ONU para examinar la implementación de la Declaración en su conjunto, trasladar al Consejo de Derechos Humanos las experiencias de los titulares de derechos en el ámbito rural, dialogar con los Estados y formular recomendaciones que aborden los desafíos interconectados a los que se enfrentan.

Por tanto, renovar su mandato es esencial para garantizar que los derechos reconocidos en la UNDROP sigan siendo visibles y se implementen eficazmente en diversas regiones y contextos rurales. Asimismo, permitiría al Grupo de Trabajo seguir apoyando a los Estados, colaborando con las comunidades rurales y la sociedad civil, y fortaleciendo la implementación de la Declaración en todo el sistema de las Naciones Unidas.

La diversidad y la magnitud de las comunidades abarcadas por la UNDROP ponen de relieve la importancia de mantener un mecanismo específico de la ONU. En lugar de fragmentar sus inquietudes entre distintos mandatos temáticos, el Grupo de Trabajo puede abordar los derechos, realidades y desafíos interconectados de los campesinos y otras personas que trabajan en zonas rurales, todo ello en el marco establecido por la Declaración.

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Fuente: La Vía Campesina

Temas: Agronegocio, Biodiversidad agrícola, Corporaciones, Criminalización de la protesta social / Derechos humanos, Defensa de los derechos de los pueblos y comunidades, Movimientos campesinos, Privatización de la naturaleza y la vida, Semillas, Soberanía alimentaria, Transgénicos

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