Organizaciones campesinas e indígenas rechazan propuesta del SAG que amenaza las semillas campesinas

Idioma Español
País Chile

Las organizaciones campesinas e indígenas firmantes, a través de la siguiente declaración venimos a expresar nuestra profunda preocupación y rechazo al proyecto de Resolución para consulta pública que establece los requisitos para la comercialización de semilla corriente propiciada por Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, dependiente del Ministerio de Agricultura. Vemos con profunda preocupación que este gobierno, a través de sus distintos estamentos, está provocando situaciones de marginación y exclusión de la agricultura familiar campesina e indígena, impulsando con sus acciones la descampesinización del país y la pérdida del patrimonio alimentario de los pueblos.

Declaración Pública de la Cloc – Vía Campesina Chile

Esta nueva resolución establece la posibilidad de que cualquier persona o empresa nacional o extranjera que cuente con los recursos económicos y conocimiento suficiente, pueda realizar análisis de semillas y finalmente inscribirlas en el registro SAG dejándolo como único representante al registrador de la variedad inscrita sin indicar qué atribuciones implica esta representación, facilitando además que como único representante posteriormente pueda comercializarla directamente o a través de comerciantes de semillas inscritos, lo que vulnera los derechos de los pueblos indígenas que por miles de años han sido los mejoradores, protectores y multiplicadores de éstas.

Por otra parte, este proyecto de resolución, crea condiciones similares a la que se generó con la separación de la tierra y el agua, lo que permite hasta el día de hoy que cualquier persona, aunque no habite el lugar, pueda inscribir los derechos de agua de un lugar, dejando de esta manera restringido el derecho de uso y generación de la actividad productiva de las y los habitantes de los territorios, los que pueden contar con tierra pero si no cuentan con derechos de agua constituidos (ley de aguas) no pueden usar agua para la producción aunque esta pase por su predio, en este caso ocurriría algo similar con la semilla, prohibiendo de esta manera que unx campesinx, indígena, guardadorx de semillas pueda intercambiarla y/o entregarla libremente para su uso o simplemente multiplicarla para su uso y comercialización.

El mundo ya se vio enfrentado a una pandemia, que impidió la libre circulación de alimentos a través del mundo, presentando un riesgo de instalación de una crisis alimentaria profunda, producto de la dependencia de alimentos generada por la estandarización de alimentos a nivel global, desconociendo la viabilidad y pertinencia de los alimentos en los territorios, favoreciendo la instalación de monocultivos y reducción de diversidad biológica y agrícola de los cultivos. De no ser por lxs campesinxs y pueblos indígenas que desde siempre han cuidado y trabajado en la conservación y reproducción de semillas campesinas/nativas/criollas/tradicionales y que salieron a entregar sus alimentos a las ciudades, el tránsito por esa pandemia habría presentado resultados distintos en cuanto a calidad de vida, nutrición y salud.

Las semillas campesinas/nativas/criollas/tradicionales son la base de la alimentación sana y saludable para los territorios, son lxs campesinxs y pueblos indígenas quienes han preservado y transmitido de generación en generación esta diversidad genética de nuestros alimentos, resguardando con ello no solo la diversidad alimentaria, sino que también la biodiversidad de los ecosistemas.

Abrir la puerta a crear un registro de semillas, que impida la comercialización de semillas no inscritas, en el registro, abre la puerta a quedar en manos de especuladores y mercaderes que definirán cuales son los alimentos que deben circular (y sus precios) y cuales deben desaparecer, dejando a definición de estos los costos de las semillas, tal como ocurre con el derecho al agua, y que pueden en un momento volverse especulativos y prohibitivo para lxs campesinxs e indígenas que alimentan los territorios.

Entendemos que es el Estado quien debe fiscalizar y garantizar la calidad de las semillas comercializadas, pero ello no puede realizarse a costa de invisibilizar o debilitar los sistemas campesinos e indígenas que han sido fundamentales para la conservación de la diversidad agrícola.

Por estas razones solicitamos al Ministerio de Agricultura instruya al SAG a suspender la tramitación de esta propuesta y abrir un proceso amplio de diálogo y participación con organizaciones campesinas, pueblos originarios, guardianas y guardianes de semillas, agricultores familiares, académicos y especialistas en biodiversidad, con el fin de construir una normativa equilibrada que garantice la calidad de las semillas, pero que también proteja los derechos de quienes las conservan y resguarde la riqueza genética y cultural.

Las semillas campesinas son memoria, cultura, biodiversidad y futuro. Defenderlas es defender la agricultura familiar campesina e indígena, la soberanía alimentaria y el derecho de los pueblos a decidir cómo y con qué alimentarse.

¡No a las políticas planteadas por el gobierno que solo busca beneficiar al gran capital!

Fuente: La Vía Campesina

Temas: Semillas

Notas relacionadas:

Organizaciones campesinas e indígenas rechazan propuesta del SAG que amenaza las semillas campesinas

Organizaciones campesinas e indígenas rechazan propuesta del SAG que amenaza las semillas campesinas

ECVC: Las apuestas ocultas de los nuevos OGM

ECVC: Las apuestas ocultas de los nuevos OGM

Comentarios