Primero Gaza en Palestina, ahora Kobane en Rojava: el genocidio como nuevo orden mundial

Idioma Español

La humanidad ya le falló a Gaza. ¿Dejaremos que pase lo mismo en Kobane, capital de Rojava en el Kurdistán ocupado por el Estado Sirio? Entrevista a Azize Aslan.

De la misma manera que la humanidad sigue siendo testigo de los crímenes de guerra de las Fuerzas de Defensa de Israel contra la población palestina y las infraestructuras de agua, electricidad, internet, hospitales y escuelas en la franja de Gaza, en este momento el Ejército Sirio, compuesto por ex integrantes de Al Qaeda, el Estado Islámico de Siria e Irak (ISIS por su sigla en inglés) y mercenarios apoyados por el Estado turco, emplean una estrategia similar en las ciudades kurdas de Kobane -donde 5 niños murieron de frío por los cortes de electricidad- y Qamishlo, en Rojava, gobernada por las fuerzas kurdas denominadas Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria, AANES.  

Al grito de “Alahu Ekber”, la misma frase que usaba el Estado Islámico tras realizar atentados en capitales europeas como París y Madrid, ahora se han subido videos a las redes sociales donde fundamentalistas, apoyados por Estados Unidos, la Unión Europea, Turquía e Israel, muestran trenzas de combatientes kurdas cortadas luego de que cayeran en combate defendiendo a su pueblo. A esto se suman videos tergiversados de Al Jazeera, en los que supuestos ciudadanos entrevistados agradecen al ejército sirio de liberarlos de los kurdos, pero los mismos entrevistados aparecen en videos de años anteriores mostrándose como parte del Estado Islámico.  

En entrevista exclusiva con Diario Red América Latina, Azize Aslan, académica del Instituto Mora que trabaja la epistemología desde las mujeres “Jineoloji”, militante por los derechos del pueblo kurdo y ganadora de la Cátedra Jorge Alonso por su libro  “Economía anticapitalista en Rojava: las contradicciones de la Revolución en la lucha kurda”, destacó que “es por no haber sido reconocida como una nación cuando se construyeron los estados nacionales en Medio Oriente que los kurdos tienen una lucha para la liberación de su territorio desde el siglo pasado”.  

Kurdistán, un territorio no reconocido como un Estado-Nación en Medio Oriente, ha sido colonizado, invisibilizado y considerado parte de cuatro Estados-Naciones que ocupan el territorio kurdo: Turquía, Irak, Irán y Siria. Sin embargo, los kurdos tienen su propia cultura, lengua, usos y costumbres.  

En América Latina se suele generalizar en análisis políticos a los kurdos, como si fueran una sola entidad. Sin embargo, hay distintas facciones, tendencias políticas y alianzas militares. ¿Cómo podrías explicar esas diferencias al interior del pueblo kurdo o dentro de las facciones políticas militares kurdas? 

Si hay una cosa que une a los kurdos, es que no aceptan la negación o el desconocimiento de su identidad frente a todos los países que han intentado imponer identidades nacionales como la turca, la árabe o la persa. En otras palabras, los une el rechazo a identidades impuestas, lo que mueve a los kurdos a vivir su identidad kurda en libertad. 

De los kurdos sí se puede afirmar que hay una identidad étnica, nacional, cultural. Sin embargo, haciendo un intento para simplificar, la identidad política para alcanzar esta libertad se diferencia en dos líneas generales. Por un lado, hay un movimiento que es el más nacionalista, que siempre ha tenido una propuesta de construir un Estado-Nación kurdo de una forma capitalista, patriarcal, feudalista, donde una tribu, liderada por Mesud Barzani, domina a todo el pueblo. Es el caso del Partido Democrático de Kurdistán (PDK), que desde el 2003 tiene una autonomía en Irak y hoy en día domina también el territorio del Kurdistán Iraquí. Ellos son los kurdos que ideológica, económica y políticamente están aliados con todas las fuerzas de la OTAN, con Estados Unidos y con Israel. 

Los otros kurdos que a mi criterio son los más reconocidos y que han lanzado el nombre de los kurdos al mundo, vienen de un movimiento de izquierda marxista-leninista y hoy en día defienden el Confederalismo Democrático. Nosotros lo llamamos el Movimiento de Liberación de Kurdistán fundado en 1978, que empieza con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán, el PKK, un partido ideológico pero también de guerrilla, liderado por Abdullah Öcalan, que en un principio pretendía construir un Estado Socialista pero, con el movimiento de la historia popular, propuso una nueva forma de gobierno basada en la autonomía de los pueblos, el Confederalismo Democrático.  

Entiendo que en el Confederalismo Democrático las mujeres fungen un rol importante. ¿Cómo sucede esto? 

Sí, una cuestión que diferencia muchísimo a este movimiento de izquierda kurda es el rol de las mujeres quienes, desde 1992, forman su movimiento propio llamado el Movimiento de Liberación de las Mujeres Kurdas. Esto le da un orden y un carácter muy importante al PKK y al Movimiento de Liberación de Kurdistán, que convierte toda su política, su ideología y su práctica en antipatriarcal. 

Así se crea el ejército de mujeres, el congreso de mujeres, el partido de mujeres, la comuna de mujeres. Todo lo que pertenece al movimiento de liberación primero pertenece a las mujeres. Eso es muy importante porque en Medio Oriente las mujeres, por el Islam, realmente no tienen ningún valor, y en Kurdistán tampoco tenían valor. Pero hoy en día gracias a que las mujeres se han organizado, se creó una subjetividad femenina muy distinta, preocupada por su liberación y la del pueblo, no solo para hablar nuestro idioma sin ser reprimidos, sino una emancipación real. Por eso es un movimiento revolucionario. No es la revolución para construir un estado, ni derribar un gobierno, la revolución es para crear una emancipación social real. 

A lo largo de estos 45 años, te puedo asegurar que ha generado una gran liberación para las mujeres y a partir de ella han creado también una pedagogía de liberación para todo el pueblo. Yo eso lo he vivido en mi propia carne. En mi familia la mujer no significaba nada. Si fuera por la decisión de mi familia, mi padre o mis hermanos, muy probablemente yo hubiera sido intercambiada por un animal y entregada a un hombre. Hubiera tenido muchos niños, muy probablemente a través de violaciones, y esa sería mi vida. Pero gracias a este movimiento que generó libertad para las mujeres, yo hoy en día vivo en México, hago toda mi vida con libertad y con la aceptación de mi familia. 

En un mundo donde los Estados parecen ser la única forma de ser escuchado internacionalmente, ¿qué implica el Confederalismo Democrático en esta visión geopolítica donde si no eres Estado es muy difícil tener una influencia a nivel internacional? 

Hay que tener cuidado con la traducción, porque “Confederalismo Democrático” es muy literal. En realidad es una Confederación de los Pueblos. No habla de confederación de los Estados o de las fuerzas e instituciones estatales. (…) Lo puedo traducir en palabras de América Latina como una autonomía de los pueblos, que quiere decir el pueblo organizado con capacidad de decidir sobre su propia vida, un pueblo que discuta y cuestione sobre cómo quiere vivir en su territorio, cómo lo quiere habitar. 

Un pueblo o una sociedad que vive bajo el Estado, hoy en día ni siquiera puede decidir sobre su territorio. Por ejemplo, en Bolivia ahorita ese bellísimo Salar de Uyuni está al borde de que sea explotado por las mineras. Pero nadie le pregunta a los pueblos que habitan Uyuni o ni siquiera a los bolivianos. Esto se hace a través de una fuerza estatal y que tiene relación con todo el capital internacional, transnacional, imperialista. 

Nosotros sabemos que los pueblos no necesitan la administración del Estado, porque sí son capaces de crear sus instituciones populares y saben cómo administrar, cómo distribuir tanto su riqueza, su trabajo o su producción y necesidades. No se trata de construir una única nación democrática, como hacen los Estados, sino una democratización de las naciones. Para ello, lo que intenta es que la sociedad sí sea un sujeto político. Que no sea el objeto de la política hegemónica, la política de arriba y la política de los políticos. Que su vida sea la práctica política. 

En Rojava se implementa este Confederalismo Democrático. ¿Cómo llegó a establecerse en ese territorio y practicar la autonomía?  

Cuando decimos Rojava nos referimos geográficamente al Kurdistán que está en Siria. Históricamente, el Estado Sirio ha negado la existencia de los kurdos: dijeron que no hay kurdos, que no existen los kurdos, que no hay lengua kurda, ni cultura kurda, solo hay una identidad nacional que es la árabe. Lo mismo pasó con aproximadamente 35 identidades culturales distintas en Siria.  

En 1962 bajo Hafez al-Assad (padre de Bashar al-Assad), la brutalidad del Estado Sirio llegó a quitarles la ciudadanía a los kurdos, retirándoles el carnet de identidad y dejándolos apátridas en su propio territorio. El resultado no es solo la pérdida de la ciudadanía y no reconocerlos como sirios, también les quitaron sus tierras, porque sin papeles no puedes tener propiedad; los hijos no podían inscribirse en las escuelas por no tener papeles; tampoco te podían contratar, por lo que los kurdos vivían como esclavos. Pero para el año 2000, ya eran millones los kurdos que vivían ahí a pesar de ser apátridas.  

Cuando Assad padre pasa el gobierno a Bashar al-Assad, su hijo, empieza un momento de neoliberalización de la política siria donde permiten que haya más partidos políticos. Ahí los kurdos aprovechan para organizarse, pero son brutalmente reprimidos, como documentó  Amnistía Internacional en Qamishlo en 2005 con 30 asesinados y 2000 detenidos, muchos torturados.  

Entonces Rojava no es cualquier lugar. Se ha construido a través de esta historia brutal de cómo un Estado puede ser con la gente. Por eso Rojava, con toda esa negación y prohibición de su identidad nacional, siempre estuvo presente para mantener su origen kurdo. Por eso, después de intentar formar oposición a Bashar al-Assad, el movimiento kurdo decide salirse de la oposición al ver que estaba dominada por los yihadistas, y el 19 de julio de 2012 declaran el Confederalismo Democrático de facto. Pero la rebelión que estamos viviendo ahora debe ser en la historia reciente la número 23, o algo así. Es un pueblo que, por estar siempre rebelado han actualizado y revivido su conciencia.  

El territorio retomado y administrado por los kurdos desde 2012 estuvo bajo asedio en 2014 por el Estado Islámico. El ejército kurdo fue la defensa que derrotó al ISIS y frenó su avance hacia Europa y Occidente. Sin embargo, hay sectores que critican el acuerdo con Estados Unidos para la autodefensa kurda. ¿Qué puedes comentar sobre ello?  

Esto ya es geopolítica en realidad. Hay que entender cómo se mueven las fuerzas en la zona. Existía y existe una relación fuerte entre yihadistas [el Islam político tiene muchas variantes, la Yihad es la más extremista de los sunitas y significa la “conquista” del territorio a favor del Islam, porque para ellos todos son musulmanes y los que no lo aceptan son infieles; solo los hombres pueden ser yihadistas] del Estado Islámico y el Estado Turco. En efecto, el actual presidente de Siria, que antes pertenecía a Al Qaeda y se llamaba Abu Mohammad al-Jolani pero ahora Occidente le lavó la cara para presentarlo como alguien democrático con el nombre de Ahmed al-Shara, estuvo protegido por los turcos en Idlib, ciudad que está en la frontera entre Siria y Turquía. 

En 2014, el Estado turco les había prometido a los yihadistas que si derrotaban la autonomía en Rojava los apoyaría para derrotar al ex presidente sirio Bashar al-Assad. Porque ellos solos como Estado Islámico no podían derrotar a al-Assad, debido a que tenía un apoyo enorme de Irán y Rusia. Así, como oposición siempre buscaron a otra fuerza en la que se pudieran apoyar para derrotar a al-Assad. 

Lo interesante en este momento en la zona es que esos yihadistas del Estado Islámico en lugar de ir a derrotar a al-Assad, se voltearon a Kurdistán y empezaron a hacer masacres y a rodear la parte autónoma que habían declarado de facto los kurdos y que tenían sus asambleas, sus autodefensas.  

Mapa de Kurdistán, donde figuran Kobane (Kobani en inglés) y Qamislo, Rojava. Cortesía de Sebastián Estremo. @S_Estremo

¿Pero por qué los turcos entran en esta guerra en Siria?  

Porque los turcos le tienen mucho miedo a alguna victoria o ganancia de los kurdos, porque implica una contradicción para el Estado turco ya que la mayoría de los kurdos viven en Turquía, alrededor de 20 millones, mientras que en Rojava viven como 2 millones. Por eso siempre el Estado turco ha tenido una política muy brutal contra los kurdos para que no tengan ninguna ganancia en ninguna parte de Kurdistán. 

Retomando, la única cosa que tenían los kurdos eran sus autodefensas, es decir, la gente que tenía armas y que podía defenderse, pero no tenían ni buenas armas, ni tanques de alta tecnología o mayor capacidad para luchar contra el Estado Islámico, que estaba bastante bien armado. Cuando las armas y municiones empezaron a escasear, los kurdos sabían lo que vendría: el Estado Islámico había tomado casi todo Siria, salvo Damasco y alrededores, y en las plazas cortaba cabezas frente a los pueblos, vendía a las mujeres como botines de guerra y la mayoría de las mujeres que fueron vendidas eran kurdas; quemaban a los infieles adentro de jaulas de madera. Para entonces, en París, Alemania e Israel ya habían hecho atentados.  

Los yihadistas entraron a Rojava y rodearon Kobane mientras las fuerzas de autodefensas del pueblo y de mujeres kurdas resistieron. Cuando el mundo vio que alguien podía resistir contra el Estado Islámico, entonces llegó la coalición que se formó contra el Estado Islámico y participaron 90 países dirigidos por Estados Unidos, con una mayoría de países de la OTAN. Incluso Turquía es parte de la coalición. Vale decir que nadie más ofreció ayuda. De hecho, hay un dicho nuestro que dice que en Medio Oriente los únicos amigos de los kurdos son las montañas.  

Les dejan armas, balas y continúa la lucha contra el Estado Islámico. Hasta este momento, los kurdos estaban defendiendo su territorio. No eran ni parte de la coalición, ni parte de los intereses de los países de allá, estaban simplemente tratando de defender su territorio. 

Kobane después de 136 días, resistió y logró derrotar al Estado Islámico con un ejército principalmente de mujeres kurdas organizadas. Para un yihadista, si te mata una mujer, no puedes acceder al paraíso donde te esperan mujeres vírgenes. Rojava se convirtió en un proyecto donde los kurdos lucharon contra Estado Islámico, pero a la vez, construyeron su Confederalismo Democrático y liberaron a cientos de esclavas sexuales.  

Fue después de esta guerra que los representantes de la coalición dijeron: "les vamos a seguir apoyando militarmente, con armas y lo necesario técnicamente, para que lleven la guerra contra el Estado Islámico en el terreno”. Los kurdos aceptaron esta condición de la coalición porque no tenían otra opción. Si no la aceptaban, se iba a fortalecer de nuevo el Estado Islámico e iba otra vez a atacar el territorio. Se aceptó para que el Estado Islámico se acabara, porque ellos no van solo contra los kurdos, van como contra la humanidad, contra todo lo que le pertenece a lo humano. Una brutalidad que yo no quisiera que el mundo reviviera de nuevo, pero ahorita estamos en este peligro otra vez. 

Esta alianza que hoy es una acusación de quienes afirman que los kurdos tienen acuerdo con los gringos, es superficial. El acuerdo estratégico de coalición con las fuerzas de autodefensas kurdas y que luego se convierte en las Fuerzas Democráticas de Siria [FDS], fue en una alianza donde los kurdos tenían que defender su territorio, tenían que defender su vida y tenían que construir su autonomía. Cuando acuerdas con los gringos, te obligan a aceptar toda su ideología, e incluso te piden por ejemplo que mates a otros pueblos, como están haciendo con los palestinos. Los kurdos de Siria hicieron un acuerdo para defender la vida contra el Estado Islámico en nuestro territorio, ni siquiera les vendieron a los gringos el petróleo que tanto aman.  

Y en la actualidad, ¿por qué la coalición ha dejado de apoyarles contra los ataques que tienen del Estado Sirio?  

Antes el Estado Islámico venía de color negro y ahora le pusieron el color verde militar. Pero para responder esta pregunta es importante mirar las guerras de este siglo: Rusia y Ucrania, el genocidio en Palestina, la confrontación con China e incluso lo que se avecina en América Latina con los bombardeos en Caracas. Rojava es una pequeña parte de la misma guerra.  

En Medio Oriente, los gringos siempre buscaron derrotar al Estado sirio porque tenía acuerdos importantes tanto con Irán como con Rusia. Pero querían derrotarlo de forma legítima porque habían salido muy mal con la guerra de Irak, de Afganistán y antes en Vietnam. Digo legítima para hacer referencia a guerras que se fundan desde adentro.  

Con la guerra entre Ucrania y Rusia, el entonces presidente sirio Bashar al-Assad quedó debilitado y no obtuvo más la protección de los rusos. Así primero los gringos acordaron con Rusia. Luego fortalecieron el Estado de Israel y siguen cometiendo desde hace 2 años el genocidio en Gaza y Cisjordania, mientras los países árabes no han hecho nada, es decir, absolutamente nada, más que declaraciones, por lo que también silenciaron a los países árabes que hasta ahora mantienen acuerdos económicos con Israel. Gaza fue la segunda parte de los gringos para crear su hegemonía en Medio Oriente.  

Ahmed Al-Shara, actual presidente de Siria, con el apoyo de los turcos cerca de la frontera de Turquía, fue educado, militarmente formado y apoyado por Estados Unidos. Estuvo 13 años en la oposición de Bashar al-Assad, que tomó un vuelo a Moscú antes de la llegada de al-Shara a Damasco, que llegó a la presidencia sin disparar un solo tiro.  

Al-Shara tiene una base yihadista y tiene afinidad con el Estado turco que lo protegió, mientras Israel siente que Turquía es competencia. Por eso la administración de Donald Trump los sentó en París a finales de 2025 para tomar acuerdos sobre el Medio Oriente, incitándolos a dialogar porque los gringos tienen intereses mayores y quieren dominar la región. Así Israel obtiene el corredor del sur de Siria —que bloquea el corredor del proyecto económico chino— mientras que a los sirios y turcos los dejan libres para hacerles el genocidio a los kurdos. Primero es el petróleo para luego convertir el territorio de Medio Oriente contra China como una nueva frontera de guerra fría. 

Los kurdos están en el medio y los gringos siempre los chantajearon en este aspecto. Tom Barrack, que es el embajador de Estados Unidos en Turquía y Siria, literalmente dijo que al momento de formar la coalición no tenían un gobierno de Siria con quien se podía acordar, porque con al-Assad no podían, pero con al-Shara sí se puede. Todo esto es parte del proyecto de Estados Unidos, así que, de cierta forma, los gringos nos protegieron un tiempo de los mismos gringos.  

Comentabas que esto también es parte de la guerra en América Latina. ¿En qué sentido?  

Debemos darnos cuenta de que el genocidio ya se ha convertido en el nuevo orden mundial. Ahorita empezaron con pueblos que no tienen estado, pueblos que no tienen ninguna protección, los más débiles del mundo en este sentido.  

Para nosotros, el imperialismo turco es para los kurdos lo que es el imperialismo estadounidense para todos los pueblos de América Latina. No les interesa para nada ni los derechos, ni la vida de los pueblos. Lo que ahorita están haciendo con los kurdos, muy probablemente luego lo van a hacer con los pueblos de América Latina. 

El punto es que esta no sería solo la aniquilación de Rojava. Sería la aniquilación de todo un movimiento revolucionario nuevo, diferente, creativo y antipatriarcal. Nosotros lo creemos y decimos que la revolución de Rojava es la revolución de toda la gente que cree que otro mundo es posible. Entonces, si eliminan a Rojava, es aniquilar la esperanza de que el mundo puede ser otro. Justamente es lo que quieren, que la humanidad ya no sueñe.  

Eso dijo un compañero: “Nosotros pues tenemos una vida, por lo menos la vivimos con dignidad y podemos decir que moriremos con dignidad. Pero nos preocupa que después de esto nadie estará a salvo. Porque van a seguir”. 

¿Qué se puede hacer y cómo podemos apoyar desde América Latina a Rojava?  

Como decía el Che Guevara: “si eres capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, entonces somos compañeros”. Una cosa muy importante es que las personas y los gobiernos realmente sí pueden ser una voz fuerte en este nivel, también la gente periodista puede darle voz a Rojava. Que hablen de Rojava. 

Yo nunca desearía que caigan bombas sobre un pueblo porque lo he vivido en mi propia carne, y no quisiera que lo viva ningún pueblo, que ninguna mujer se encuentre con ejércitos de hombres brutales. Por eso hay que pararlo en Kurdistán para que no se expanda por el resto de la tierra, como quieren hacer aquí intervenciones en los países supuestamente por el narcotráfico. Son solo pretextos. Es indispensable saber que no estamos solos como kurdos, como pueblos.  

Fuente: Diario Red

Temas: Criminalización de la protesta social / Derechos humanos, Geopolítica y militarismo

Notas relacionadas:

Primero Gaza en Palestina, ahora Kobane en Rojava: el genocidio como nuevo orden mundial

Primero Gaza en Palestina, ahora Kobane en Rojava: el genocidio como nuevo orden mundial

Una mujer palestina camina frente a una clínica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el barrio de al-Rimal, en la ciudad de Gaza, el 11 de enero de 2026. © Omar Al-Qattaa, AF

Israel ordena el fin de las operaciones de Médicos Sin Fronteras en Gaza

Trump sostuvo este jueves 29 de enero una reunión con su gabinete en la que revisó su política arancelaria entre otras cosas. Foto: @WhiteHouse

Trump declara a Cuba "amenaza extraordinaria" y ordena aranceles a todos los países que le vendan petróleo

Rechazan toma de posesión de Nasry Asfura como presidente

Rechazan toma de posesión de Nasry Asfura como presidente

Comentarios