Suplemento Ojarasca N° 186

El término “contrainsurgencia” comienza a quedarse corto, pues las prácticas institucionales que implica, siguiendo directrices del Pentágono, no se aplican sólo a grupos insurgentes, sino a poblaciones enteras; por abreviar: la totalidad de los pueblos indígenas de México y muchos países americanos.

Detrás están no sólo ejércitos y policías nacionales, ni los grupos paramilitares que prohijan. También las grandes transnacionales mineras, agroindustrias, petroleras, turísticas, constructoras, embotelladoras, energéticas, financieras. Y muchos gobiernos nacionales. La destrucción de los pueblos cotiza en las bolsas del primer mundo. Una verdadera guerra de mil frentes, la mayoría en apariencia incruentos. En nuestro país como en Guatemala (y en ascenso), Colombia, Honduras, Chile, Perú, Brasil. ¿Cuántos genocidios van, y cuántos acechan en la Amazonía, las montañas mayas y mixtecas, la Araucanía y los desiertos del norte?

Suplemento mensual *número 186*, octubre 2012

Temas: Pueblos indígenas

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Fuente de la imagen: Epicentro.Tv

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