Los resultados de la reunión del Consejo General de la OMC constituyen una amenaza para Indonesia y los países en desarrollo, por Instituto por la Justicia Global

Este acuerdo es definitivamente un desastre para los países en desarrollo, ya que provocará un proceso de desindustrialización y forzará la destrucción de los pequeños agricultores. Se abrirá ampliamente el mercado agrícola de los países en desarrollo y los productos agrícolas de los países desarrollados continuarán recibiendo subsidios para garantizar los precios bajos de las exportaciones

Después de largas negociaciones y demoras continuas, la reunión del Consejo General de la OMC concluyó finalmente en la media noche del 1º de agosto de 2004.

Esto fue un anti-clímax para los procesos de negociación realizados desde el día 27 de julio de 2004 y que deberían haber finalizado el día 30 de julio de 2004. En esta negociación hubo una fuerte resistencia y oposición de parte de los países en desarrollo y de los países pobres contra los intereses económicos de los países desarrollados. El marco del segundo borrador fue finalmente adoptado en la Reunión del Consejo General gracias al engaño, las amenazas y la práctica del soborno. Se trata de un marco vinculante que será utilizado como base para las próximas negociaciones donde se acordarán las modalidades de los aranceles agrícolas e industriales, así como las del sector de servicios. Además la Reunión del Consejo General también acordó que los nuevos temas de facilitación del comercio harían parte de una nueva negociación.

Notamos que hubo claros episodios de engaño e intimidación durante el proceso de negociación. Al inicio la negociación se dio en igualdad de condiciones entre los países desarrollados y los países en desarrollo, y éstos últimos podían proponer y defender su posición contra las presiones de los primeros. Sin embargo la situación se volvió desalentadora a partir de la aparición del segundo borrador el 30 de julio de 2004, en el que por sobre todo se defendían los desequilibrios y desigualdades existentes en el actual sistema de comercio mundial. El resultado final de la reunión fue la adopción de este borrador que ponía énfasis en que:

• Los países desarrollados continuarán dando subsidios tipificados como de Compartimiento Azul y Compartimiento Verde.
• Bajar los subsidios (de minimis) de los países en desarrollo.
• Los aranceles deberán ser eliminados en un futuro. Hace referencia especialmente a los aranceles altos que serán eliminados en forma gradual.
• Los países desarrollados mantendrán el privilegio de decidir cuales son sus propios productos sensibles, mientras que los paìes en desarrollo sólo podrán obtener un número limitado de productos especiales que deberán ser acordados con los países desarrollados. O
• El acceso al mercado de productos industriales se amplía mediante el uso de una fórmula no lineal para que los aranceles más altos de los países en desarrollo disminuyan en forma significativa.
• Estimular la negociación de ofertas en el sector de los servicios, que tiene ofertas de alta calidad, y la liberalización progresiva de este sector.
• Acuerdo sobre facilitación del comercio en lo que se refiere al proceso de negociación, con su aplicación en la forma de desarrollo de la infraestructura.
• La falta de concentración en la cuestión de la aplicación así como la falta de seriedad para enfrentar los problemas de los países en desarrollo.

Está claro entonces, que estos acuerdos dejaron de lado las preocupaciones de los países en desarrollo y de los países pobres. Este acuerdo es definitivamente un desastre para los países en desarrollo, ya que provocará un proceso de desindustrialización y forzará la destrucción de los pequeños agricultores. Se abrirá ampliamente el mercado agrícola de los países en desarrollo y los productos agrícolas de los países desarrollados continuarán recibiendo subsidios para garantizar los precios bajos de las exportaciones (dumping). Al mismo tiempo, la reducción de los aranceles industriales provocará una herida de muerte a las industrias nacionales de los países en desarrollo y de los países pobres.

Viendo los resultados finales de la reunión del Consejo General podemos concluir que “la OMC demostró ser una vez más un foro que legitima el engaño, la manipulación y la intimidación de los países en desarrollo en muchos de sus procesos de negociación. Como consecuencia, las necesidades y los problemas de los países en desarrollo son sacrificados en beneficio de las ganancias de los países desarrollados y especialmente de sus empresas transnacionales.

Por estas razones queremos dejar clara nuestra posición respecto a los resultados de la reunión del Consejo General de la OMC de julio de 2004:

1. Rechazamos rotundamente los resultados de la reunión del Consejo General de la OMC de julio de 2004 ya que conducirán a la quiebra de los sectores agrícola e industrial de Indonesia.
2. Exhortamos al gobierno de Indonesia a que rechace los resultados de esa reunión, tal como fuera nuestra posición respecto al primer borrador. No hay ninguna mejora en el borrador del 30 de julio, hasta parece ser bastante peor que el anterior. El rechazo se debe manifestar mediante la no participación en las futuras negociaciones tendientes a definir las modalidades de los aranceles agrícolas e industriales.
3. Exigir a la delegación de Indonesia que presente los resultados de la reuniòn del Consejo General de julio de 2004 ante la Asamblea Popular de Representantes.
4. Llamamos a la Asamblea a rechazar y rehusarse a ratificar el acuerdo del 30 de julio y a establecer las directrices de lo que el gobierno deberá hacer frente a la OMC.
5. Recomendamos la oposición a la OMC a través de cualquier tipo de mecanismo disponible, talvez mediante “la diplomacia de lucha”. Además es fundamental y urgente que Indonesia sea capaz de resolver sus problemas internos para poder ser un país fuerte y de esa manera hacer frente a la intervención de la OMC, así como la de otras agencias multilaterales

Nuestra posición arriba expuesta se basa en nuestras preocupaciones respecto a la falta de consideración respecto a las necesidades de los países en desarrollo, entre ellos Indonesia, en la OMC. Tenemos que entender que la OMC es un foro comercial y de negocios, no un foro para el desarrollo. Es en vano esperar que la OMC pueda ser transformada en un foro para el desarrollo. La Agenda de Desarrollo de Doha, que debería ser el fundamento de las actuales negociaciones, continúa siendo una ilusión. La OMC es un foro estrictamente comercial con una agenda basada en la consecución del lucro, donde el fuerte pisa al débial. Además, si analizamos nuestra porpia historia podemos ver que el colonialismo comenzó con el comercio, no nos sorprende entonces que esta nueva forma de colonialismo haya comenzado con la OMC. El gobierno de Indonesia debe corregir las tendencias colonialistas de la OMC, que degradarán al pueblo de Indonesia y amenazan la existencia futura del país.

Jakarta, 2 de Agosto de 2004.

Bonnie Setiawan
Director Ejecutivo de IGJ
Instituto por la Justicia Global (IGJ)
Jl. Diponegoro 9, Jakarta 10310. igj@globaljust.org

Artículo enviado por REDES-AT, Uruguay.

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