Por qué nos movilizamos #6 | Desde los bosques, manglares y páramos, para exigir reparación integral

Idioma Español
País Ecuador
- Foto de Sabena Jane Blackbird / Legion-Media.

En Ecuador, el 70% de los bosques y ecosistemas frágiles, se encuentran en territorios de las nacionalidades y pueblos indígenas, afroecuatoriano, pescadores y montubio, que son espacios de múltiples relaciones culturales, económicas, espirituales, en las que la naturaleza está presente.

No es casualidad que en ellos exista un alto porcentaje de cobertura boscosa, más bien responde al mantenimiento de relaciones entre seres humanos que se consideran parte de la naturaleza, y como tales, tienen responsabilidades y también reciben beneficios. 

Lugares tan biodiversos como el Yasuní son el resultado de miles de años de interacción entre los pueblos que han habitado ese espacio y las condiciones ambientales y geográficas propias de la Amazonía. Estos lugares son reconocidos actualmente como “bosques culturales” a fin de resaltar la participación de los indígenas, con su conocimiento, en la creación de biodiversidad. Existe una marcada correlación entre las regiones con alta diversidad biológica y las de alta diversidad cultural, pues hay una dependencia de la diversidad biológica de la diversidad cultural (1).

Así como existen culturas que se caracterizan por su depredación y explotación de la naturaleza, al punto de casi exterminarla, también existen otras cosmologías que se entretejen con los espacios naturales para dar a luz nuevos espacios de vida, donde se re-crean relaciones simbióticas entre seres humanos y no humanos.

En la coyuntura actual es necesario resaltar que los bosques y ecosistemas frágiles que están habitados y conservados por nacionalidades y pueblos indígenas, afroecuatoriano, pescadores y montubio, se encuentran amenazados por la expansión de proyectos extractivos petroleros, mineros y agroindustriales, que han provocado  despojo y  expulsión, así como contaminación, deforestación, degradación ambiental. Esto ha contribuido a la migración, pérdida de la salud y empobrecimiento.

Al existir esta relación de cuidado y respeto a las bases de reproducción de su vida, los pueblos y comunidades son profundamente dependientes de la buena salud de los ecosistemas en sus territorios; consecuentemente, la destrucción o alteración dañina de los mismos causa impactos negativos profundos en su salud, alimentación, bienestar y en general en su sobrevivencia.

Es por ello que, uno de los puntos relevantes de las exigencias de la CONAIE tiene que ver con la moratoria a la ampliación de la frontera extractiva minera/petrolera y la reparación integral de los impactos socio ambientales generados por el extractivismo.

La reparación integral de los ecosistemas es uno de los derechos de la naturaleza, garantizados en la Constitución del Ecuador. Su real ejecución es de enorme importancia para los pueblos y comunidades hoy movilizados, y también para el planeta entero.

Referencia:

(1) Folleto Nº 10: Los pueblos indígenas y el medio ambiente. https://www.ohchr.org/sites/default/files/Documents/Publications/GuideIPleaflet10sp.pdf

Fuente: Acción Ecológica

Temas: Defensa de los derechos de los pueblos y comunidades, Pueblos indígenas

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