Arroz dorado y trigo GM: últimos manotazos corporativos

Por GRAIN
Idioma Español
Por Huerquen. Panazo de protesta contra la autorización del Trigo Hb4 en Plaza de Mayo, Buenos Aires, Argentina el 16 de agosto de 2021 organizado por la Plataforma Socioambiental

Desde Asia a América Latina el lobby corporativo intenta dar su último manotazo de ahogado antes de darse por derrotado en la batalla por imponer transgénicos.

Casi simultáneamente, en el Sudeste asiático y en el Cono Sur de América Latina se está avanzando con la aprobación de nuevos transgénicos contra los que hemos venido resistiendo desde distintos espacios y articulaciones. Aun desde la ciencia, pero sobre todo campesinas, campesinos y organizaciones sociales y ecologistas vienen luchando, en algunos casos desde hace décadas, contra la liberación comercial de estas semillas.

En Asia se trata del arroz dorado, que acaba de ser autorizado en Filipinas  1 donde el 21 de julio de 2021 el Departamento de Agricultura emitió el permiso de bioseguridad para la propagación comercial del arroz dorado modificado genéticamente. El mismo camino podría seguir Bangladesh donde la sorpresa es que esta controvertida decisión de las autoridades filipinas es vista por algunos como un paso a seguir por las autoridades reguladoras bangladesíes, que no lo han aprobado durante los últimos años.

En América Latina, en Argentina, en octubre del 2020 se autorizó la liberación del trigo resistente a la sequía y tolerante al glufosinato de amonio denominado Hb4. Esta liberación quedó condicionada a que Brasil (el principal comprador del trigo argentino) aceptara su importación, cuestión que quedó en manos de la Ctnbio, el órgano regulador de los transgénicos en ese país y que sigue pendiente al momento de redactar esta nota en septiembre de 2021.

La resistencia a estos cultivos tiene como una de las razones principales el hecho de que ambos, arroz y trigo, son cultivos centrales en la alimentación de los pueblos y muy especialmente en las regiones donde se los está tratando de imponer.

Cuando a fines de la década de los 80 y principios de los 90 del siglo pasado se comenzaron a promover las semillas modificadas genéticamente, el lobby corporativo anunciaba que traerían en su segunda y tercera generación grandes ventajas para resolver el hambre en el mundo de la mano de alimentos más nutritivos y mejor adaptados a las condiciones climáticas de las diferentes regiones. Mientras tanto deberíamos conformarnos con los transgénicos resistentes a herbicidas y pesticidas que se comenzaron a cultivar a mediados de los 90.

La realidad hizo que durante los últimos 30 años se confirmara lo que alguna vez anunciamos en la revista Biodiversidad, sustento y culturas número 1: “los cultivos resistentes a herbicidas habrán de determinar un aumento en la venta de herbicidas producidos por la misma o por otra compañía. Sin embargo, la lógica para los pequeños agricultores del Tercer Mundo y para la seguridad alimentaria resulta menos obvia: más agroquímicos significa más costos, más daños al ambiente y más riesgos para la seguridad alimentaria”  2

En el Atlas del Agronegocio Transgénico 3 del Cono Sur confirmamos todas las amenazas enunciadas más de dos décadas atrás y sobre todo pudimos exponer integralmente los perjuicios que el modelo de agricultura transgénica ha traído en la región del planeta en la que se logró imponer masivamente el cultivo de soja y maíz transgénicos resistentes al glifosato.

El arroz dorado

La aprobación del arroz dorado es la primera autorización de un arroz modificado genéticamente en el sur y el sureste de Asia, una región donde este alimento es uno de los principales cultivos básicos. Los agricultores de esta región han desarrollado miles de variedades autóctonas de arroz, y muchas de ellas siguen manteniendo la seguridad alimentaria y las necesidades dietéticas y culturales de la población. La amenaza de contaminación de estas variedades locales por tipos genéticamente modificados es ahora inminente  4

Grupos locales de Filipinas, como Masipag, han cuestionado la decisión del Buro de la Industria Vegetal (BPI por sus siglas en inglés) y han puesto de relieve la falta de transparencia, la ausencia de consulta pública y la falta de evaluaciones independientes y exhaustivas de los riesgos y del impacto durante el proceso de aprobación del cultivo comercial del arroz dorado.

Una y otra vez, grupos de la sociedad civil, organizaciones de agricultores y ciudadanos preocupados de Filipinas han planteado su preocupación por los riesgos para la salud que el arroz dorado transgénico podría traer, ya que el arroz es un alimento básico popular para millones de filipinos. A pesar de estas preocupaciones, el BPI ha impuesto esta decisión mostrando defectos de procedimiento durante su liberación comercial, como la falta de participación pública sustancial en el proceso de toma de decisiones, el conflicto de intereses, el proceso problemático para las apelaciones y la base para la decisión de bioseguridad, como el uso del principio de “equivalencia sustancial”. La propagación comercial también pondrá en tela de juicio la cuestión de la elección de los consumidores y los agricultores debido al riesgo de contaminación cruzada.

El trigo transgénico resistente a la sequía (y casualmente también tolerante al glufosinato de amonio)

La autorización del trigo Hb4 ha sido fuertemente cuestionada en Argentina y Brasil y compartimos algunos de los argumentos que desde ambos países han expresado los movimientos sociales: 5

  • Multiplicará el consumo de agrotóxicos. Como hemos visto en el caso de la soja, los transgénicos con tolerancia a herbicidas multiplican el consumo de los mismos, ya que ésa es la razón para la que se han desarrollado. Más que representar una nueva semilla con ventajas para los consumidores, la liberación de trigo transgénico significará la garantía de mercado para que Bayer-Monsanto y otras multinacionales comercialicen herbicidas a base de glufosinato de amonio, un compuesto mucho más tóxico que el glifosato.
  • Un nuevo veneno extremadamente tóxico estará presente en nuestro pan de cada día: el trigo constituye una parte importante de la base alimentaria en todo el mundo: en panes, pastas, pizzas, tortas, galletas, entre otros. A partir de esta autorización, el trigo tendrá residuos de glufosinato de amonio que se incorporará a las harinas y sus derivados, es decir, habrá presencia de esta sustancia en alimentos básicos de consumo diario.
  • La liberación del trigo transgénico puede contaminar toda la cadena alimentaria: El trigo se autofecunda en un gran porcentaje, pero también se cruza con cultivos de cercanía. Los datos científicos hablan de cruzamientos de entre 1 y el 14%. La práctica ha demostrado durante años que la convivencia es imposible. Como ya se ha visto en el caso de la soja, que también se autofecunda, tras la liberación de una semilla transgénica, toda la cadena alimentaria se contamina.
  • Este trigo se ha desarrollado para seguir aplicando un paquete tecnológico (siembra directa y uso intensivo de agrotóxicos) que ya ha demostrado los daños socioambientales y a la salud que provoca.
  • Se hace uso de un fenómeno climático extremo, la sequía, como un argumento falaz para introducir una tecnología de dudosa eficacia. La resistencia a la sequía es el resultado de la acción combinada de un conjunto de genes en la planta, y las técnicas de ingeniería genética desarrolladas hasta ahora logran transferir sólo uno o pocos genes.
Conclusiones

Los cultivos transgénicos han fracasado rotundamente desde un punto de vista agronómico y hoy claramente los resisten los consumidores en todo el mundo. Y por supuesto no han traído beneficio alguno, en lo absoluto, a la alimentación mundial. Las estrategias corporativas para sostenerlos apuntan hoy en dos direcciones:

  • Enmascararlos en nuevos OGM que pretenden que no se reconozcan como tales por ser producidos por una nueva tecnología denominada edición genética.
  • Traer una nueva ola de transgénicos que, ahora sí, traigan algún tipo de ventaja a consumidores y agricultores.

Ninguna de estas estrategias parece encaminarse a tener éxito. Para esta segunda propuesta es enorme la cantidad de mentiras y falsedades que se han vertido durante los muchos años que llevan tratando de imponer y que hemos documentado detalladamente  6.

Detrás de estos transgénicos se oculta una cuestión central y estratégica para el poder corporativo: el arroz y el trigo son cultivos que aún no han sido colonizados completamente por la industria corporativa de semillas. Los transgénicos son fundamentales para que el agronegocio pueda tener el control de los mercados de semillas de estos cultivos, porque las empresas no han conseguido desarrollar masivamente híbridos, y un porcentaje muy alto de semillas de arroz y trigo son guardadas por los agricultores de año en año. Así que, aunque dicen que el arroz dorado se pondrá a disposición de los pequeños agricultores para que lo utilicen sin restricciones, es un primer paso para la introducción de más rasgos transgénicos patentados en el arroz y esto llevará a restricciones en la capacidad de los agricultores para guardar semillas, lo que completará la mercantilización de estos cultivos. En el caso del trigo ocurre los mismo y Bioceres, la empresa que lo intenta imponer, pone un eje central en la propiedad intelectual y ha manifestado explícitamente su intención de que se modifique la Ley de Semillas de Argentina para poder tener control sobre sus desarrollos biotecnológicos 7.

Tal es la importancia que le da a la propiedad intelectual que en noviembre del año 2020 anunció la adquisición de 94 patentes y solicitudes de patentes de la firma americana Arcadia Biosciences Inc “que buscan mejorar las cualidades nutricionales e industriales de las harinas y derivados” 8.

Mientras tanto, la agroecología de base campesina, la diversidad de semillas y cultivos, el protagonismo de los pequeños agricultores y los mercados locales han demostrado ser el camino correcto. Día a día ganan terreno en un mundo que, frente a las diversas crisis que enfrenta, necesita con urgencia desmantelar el poder corporativo en la agricultura para terminar con el gran crimen que significa la continuidad del hambre en el mundo y avanzar en políticas y acciones que pongan en marcha los nuevos paradigmas imprescindibles.

Notas:

1 Golden rice in the Philippines: hurried approval raises questions, by Farida Akhter and Afsar Jafri | 29 Jul 2021,  https://grain.org/en/article/6705-golden-rice-in-the-philippines-hurried-approval-raises-questions

2 La biotecnología y la agricultura en la perspectiva mundial, Henk Hobbelink, Revista Biodiversidad N.º 1, setiembre 1994, Redes y GRAIN,  https://www.biodiversidadla.org/Revista/1

3 Atlas del Agronegocio Transgénico del Cono Sur, Acción por la Biodiversidad, mayo de 2020,  https://www.biodiversidadla.org/Atlas

4 Golden rice in the Philippines: hurried approval raises questions, by Farida Akhter and Afsar Jafri | 29 Julio 2021,  https://grain.org/en/article/6705-golden-rice-in-the-philippines-hurried-approval-raises-questions

5 Trigo transgénico, en nuestro pan ¡No!  https://grain.org/es/article/6682-trigo-transgenico-en-nuestro-pan-no

6 ¡Que no nos engañen otra vez! Veinte años a de mentiras sobre el Arroz Dorado, GRAIN, MASIPAG y la Red Stop! Golden Rice, 12 de febrero de 2019,  https://grain.org/es/article/6128-que-no-nos-enganen-otra-vez-veinte-anos-a-de-mentiras-sobre-el-arroz-dorado

7 Desarrollo de transgénicos en Argentina y la Ley de semillas, Aapresid, 16 de enero de 2020,  https://www.aapresid.org.ar/blog/desarrollo-de-transgenicos-en-argentina-y-la-ley-de-semillas/

8 Nuevo avance de “Generación HB4”: Bioceres adquiere nuevas patentes para el desarrollo de trigo de mayor calidad nutricional, Infocampo, 12 de noviembre de 2020,  https://www.infocampo.com.ar/nuevo-avance-de-generacion-hb4-bioceres-adquiere-nuevas-patentes-para-el-desarrollo-de-trigo-de-mayor-calidad-nutricional/

Fuente: GRAIN

Temas: Transgénicos

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