Casi la mitad de los heridos por balas y metralla en la cabeza en Gaza son menores
El 45% de los pacientes con traumatismo craneoencefálico penetrante tratados en dos hospitales de la Franja en 2025 eran niños o adolescentes, según un estudio médico
Un estudio llevado a cabo por neurocirujanos del Complejo Médico Nasser de Gaza, el Hospital Universitario San Olaf (Noruega) y la Universidad de Oklahoma (Estados Unidos) revela que el 45% de las personas atendidas con traumatismos craneoencefálicos penetrantes en la Franja palestina eran niños o adolescentes. El informe se elaboró a partir del análisis de los casos de 719 pacientes tratados por esta patología entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2025 en dos hospitales gazatíes: el complejo Nasser y el Hospital Europeo de Gaza.
De esos 321 menores, 292 sufrieron heridas por metralla. El resto, 21, presentaban heridas de bala en el cráneo. Según los datos del estudio, cada día llegaba a esos dos hospitales gazatíes al menos un niño o un adolescente —la media era de 1,18 pacientes pediátricos diarios—. El Ministerio de Salud palestino cifra en más de 20.000 los niños muertos en la Franja como consecuencia de los ataques israelíes, que empezaron el 7 de octubre de 2023, tras los atentados de Hamás contra Israel.
Una niña es atendida en el hospital Al-Shifa, en Ciudad de Gaza, tras un ataque israelí el 19 de noviembre de 2025.Anadolu (Anadolu via Getty Images)
Según el informe, publicado este viernes en la revista médica estadounidense JAMA Network, los traumatismos craneoencefálicos penetrantes se caracterizan por una rotura de la duramadre (la meninge más externa, gruesa y resistente que protege el sistema nervioso central) provocada por un proyectil o fragmento, y constituyen una de las heridas de guerra más mortales.
Quienes sobreviven a este tipo de heridas presentan a menudo secuelas como trastornos neurológicos y complicaciones psicosociales a largo plazo. El fin de este estudio, según sus autores, es el de evaluar el estado funcional de cada paciente al recibir el alta hospitalaria. El artículo subraya que se observaron niveles de morbilidad y mortalidad “considerables”.
De los 321 casos de menores analizados, cuya gravedad se evaluó en el momento del ingreso en la mayoría de los casos, un 30% falleció, mientras que en un 49% se observaron resultados favorables ―es decir, signos de una buena recuperación o una discapacidad moderada―. Se desconoce el resultado del resto de los niños atendidos, un 21%, pero quienes sufren traumatismos craneales graves de ese tipo acaban en ocasiones en estado vegetativo o con una discapacidad grave.
“Es totalmente inaceptable que los niños se vean expuestos a conflictos bélicos que les provocan heridas de bala y por metralla en el cerebro que ponen en peligro su vida. Nuestros hallazgos demuestran claramente que las lesiones penetrantes en la cabeza en los niños están estrechamente relacionadas con una elevada mortalidad y con discapacidades graves y duraderas”, afirma el doctor Joakim Stray Andreassen, del Departamento de Neurocirugía del Hospital San Olaf, en unas declaraciones recogidas en la nota de prensa que acompaña al estudio.
El conjunto de datos recogidos para el informe es, enfatizan sus autores, el mayor realizado nunca en una zona de guerra en la era contemporánea sobre pacientes pediátricos con traumatismo craneoencefálico penetrante.
Un análisis anterior de los mismos autores examinó la situación en otras zonas de conflictos más prolongados: en Irak y Afganistán, entre 2004 y 2012. En esas guerra identificaron 392 casos de traumatismos craneoencefálicos penetrantes en niños. Informes independientes elevaron el número de pacientes con esa patología a 813, entre ellos, 51 niños (6%). Si se compara ese porcentaje con el 45% de casos identificados en Gaza, se aprecia la dimensión de la violencia en la Franja, en un conflicto que se está cebando con los más pequeños.
Sin precedentes
Una enfermera atiende a Nada Arhuma, de 15 años,en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Nasser de Gaza en noviembre de 2025. La adolescente fue alcanzada por la metralla durante un ataque israelí mientras jugaba con sus hermanos, y sufrió la pérdida de un ojo, graves daños en el otro ojo, en la nariz y la mandíbula, pérdida de memoria, dificultades del habla y parálisis parcial.Anadolu (Anadolu via Getty Images)
“La magnitud de los ataques que afectan a los niños nos recuerda con crudeza que aún no se han aprendido del todo las lecciones de los conflictos pasados. El gran número de lesiones penetrantes graves en la cabeza que se han observado en niños durante esta guerra es algo que, según nuestro conocimiento, rara vez se ha documentado antes en la literatura médica”, advierte por correo a este diario el doctor Mohammed Asfa, neurocirujano en el Complejo Médico Nasser de Gaza.
Desde 2024, numerosos médicos y profesionales sanitarios, palestinos y extranjeros, han denunciado que algunos de los niños con ese tipo de heridos había sufrido disparos deliberados de francotiradores del ejército israelí.
En el estudio presentado este viernes, solo un 17% de los casos pediátricos de TCE recibieron atención quirúrgica, respecto al 51% del informe referido a Irak y Afganistán. Los autores del texto sostienen que el elevado número de pacientes, los continuos bombardeos en las inmediaciones de los hospitales gazatíes y la escasez de equipos y material neuroquirúrgico limitaron la atención sanitaria disponible, así como la capacidad de tratamiento.
“Lo que presenciamos constituye una flagrante violación de los principios humanitarios más básicos. Las hostilidades que causan daños a los niños deben cesar de inmediato”, deplora el doctor Asfa en la nota de prensa.
El estudio subraya que los profesionales participantes se enfrentaron asimismo a numerosas limitaciones durante su tiempo en la Franja, con datos ausentes o incompletos sobre los resultados funcionales a largo plazo, las muertes prehospitalarias, los parámetros fisiológicos y las lesiones extracraneales.
Fuente: elpais.com