Suplemento Ojarasca #349
Para el ánimo, la historia y la vida en adelante es necesario reconocer y entender las victorias. Esas largas resistencias que pueden incluir la criminalización, la difamación, el castigo corporal y carcelario, la traición, el desplazamiento, la muerte. Que los años corran es importante en todo proceso que se toma en serio y está dispuesto a los malos ratos en el camino a la liberación, el triunfo, el retorno.
UMBRAL | CUANDO LAS LUCHAS TRIUNFAN Y LOS AÑOS PASAN
Para el ánimo, la historia y la vida en adelante es necesario reconocer y entender las victorias. Luego nos distraemos y se nos escapan, auch. Esas largas resistencias que pueden incluir la criminalización, la difamación, el castigo corporal y carcelario, la traición, el desplazamiento, la muerte. Que los años corran es importante en todo proceso que se toma en serio y está dispuesto a los malos ratos en el camino a la liberación, el triunfo, el retorno. En un panorama nacional y continental de extremo desasosiego para los pueblos originarios, para los migrantes y las clases trabajadoras, tenemos en México algunas luchas triunfantes, incluso por el mero hecho de seguir vigentes por una, dos o tres décadas.
Después de 32 años, el movimiento rebelde del Ejército Zapatista de Liberación no ha sido derrotado y los compas en las montañas de Chiapas han logrado existencias autónomas, dignificadas y libres. La autonomía territorial de Cherán lleva 15 años y sigue en pie, ejemplar y resistente; los p’urépechas detuvieron el saqueo de sus bosques y emprendieron nuevos rumbos para la comunidad. Una tercera experiencia es la defensa de Wirikuta contra la minería y la agricultura intensiva.
En estos días se conmemora la gran represión en San Salvador Atenco, que vista hoy, 20 años después, resultó victoriosa. Son ya 25 años de lucha. Los procesos suelen ser contradictorios, fluctuantes, impredecibles, pero nunca derrotados mientras la lucha misma no se rinda. Esto ensena la experiencia del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco y otros pueblos aledaños al lago de Texcoco. En 2001, el gobierno “de alternancia” de Vicente Fox decretó la expropiación de 19 terrenos en 5 mil hectáreas para construir un nuevo y fastuoso aeropuerto. Pero los pobladores, oh, resultó que existían y decían “no”. Así nació el FPDT. Sus movilizaciones, al son de sus emblemáticos machetes, detuvo el plan foxista en 2002.
Alertas y todavía organizados, los pobladores surcaron los años siguientes ya constituidos en una lucha social de alcance nacional, que llevó al FPDT a vincularse con el Congreso Nacional Indígena y la Otra Campana. En 2006, tras un acto de solidaridad con floristas de Texcoco, el 3 y 4 de mayo de ese año, por órdenes del gobernador mexiquense Enrique Pena Nieto, en el inminente relevo sexenal de Felipe Calderón (el del haiga-sido-como-haiga-sido), tres mil policías federales y estatales se les dejaron ir con todo. Miembros de PFDT, la Otra Campana zapatista y simpatizantes de la lucha fueron detenidos y encarcelados; los dirigentes enfrentaron degradantes prisiones de alta seguridad. Al menos 26 mujeres sufrieron abuso sexual, y el movimiento, con deserciones por la cooptación gubernamental, se orientó a la liberación de sus presos. Típico. Pero salieron y siguieron.
En 2014, ya presidente, Pena Nieto relanzó el proyecto pese a la resistencia todavía activa de FPDT. Dieron inicio las obras de una instalación aeroportuaria flotando en un inmenso charco, gracias a la tecnología, la arquitectura de vanguardia y quién sabe qué tanto más. Se iba a gentrificar espantosamente ese vasto territorio texcocano, todavía fértil, hogar de especies animales y vegetales únicas. Las repercusiones ultracapitalistas hubieran sido devastadoras.
En 2018, el nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador, cumpliendo un compromiso de campana, canceló la obra y llevó el aeropuerto a otra parte. Los campesinos y pobladores entraron en un periodo de negociación, estira y afloja, concesiones y todo eso para recuperar el lago y afianzar su autogestión. También las victorias desgastan. No obstante, la lucha de Atenco aprende a gestionar sus logros sin ceder en lo que falta. La presión inmobiliaria, tolerada por el gobierno, y los daños ambientales que causaría, son dos de los pendientes que quedan a los atenquenses. Seguimos contando con su resistencia.
CONTENIDOS:
- ACAMPAMENTO TERRA LIVRE 2026: NUESTRO FUTURO NO ESTÁ EN VENTA, POR LAURA PRISCILA TERCERO CRUZ.
- LA HISTORIA DE LA SIERRA EN LA VOZ DE DON MANUEL CRUZ, POR ELIANA ACOSTA MÁRQUEZ.
- DÍAS LLUVIOSOS, POR MYRIAM MANZANO BARRIENTOS.
- SAN LORENZO AZQUELTÁN: MEMORIA, LUCHA Y AUTONOMÍA TEPEHUANA Y WIXÁRIKA, POR ROCÍO MORENO.
- PALESTINA: LIBERTAD EN OTOÑO, POR HEBA AL-AGHA.
- POR LA MEMORIA DE CHERÁN
RECONOCIMIENTO A QUIENES ROMPIERON EL CERCO Y ABRIERON: ESA GRIETA POR DONDE FLORECIÓ DE NUEVO LA DIGNIDAD, A 15 AÑOS DEL LEVANTAMIENTO P’URÉPECHA, POR MALELY LINARES SÁNCHEZ.
- ANA CASTILLO: LAS ERAS IMAGINARIAS, POR ARTURO DÁVILA.
- NUESTRA LENGUA ERA EL NAUATL, POR ANA CASTILLO.
- DIARIO DE UNA INVASIÓN, POR OKSANA MAKSWYMUK.
- COMADRONAS DE NUESTRO PROPIO NACIMIENTO, POR MIKEAS SÁNCHEZ.
- LO SÓRDIDO Y EL VACÍO: LA NOVEDOSA NARRATIVA TSOTSIL DE VICTORIA DÍAZ, POR MIKEL RUIZ.
- A PROPÓSITO DE LOS CIEN AÑOS DEL NACIMIENTO DE JAIME SABINES GUTIÉRREZ: YO NO LO SÉ DE CIERTO, POR RUPERTA BAUTISTA.
- LA EXCEPCIÓN CHIAPANECA: ESCRITURAS EN LENGUAS ORIGINARIAS ANTE LA CULTURA DOMINANTE, POR HERMANN BELLINGHAUSEN.
- GUENDALISAA: LA DEFENSA DE LOS SITIOS SAGRADOS EN JUCHITÁN, POR JESÚS CRISTOFER FUENTES RUIZ.
- DE LA BURLA AL ORGULLO, POR ADAMARY GARCÍA FERNÁNDEZ.
- HACIA LA CONSTITUCIÓN DEL ESTADO TRANSGÉNICO, POR RAYMUNDO ESPINOZA HERNÁNDEZ y ERICA L. HAGMAN AGUILAR.
- JOGO BONITO, CUATRO MICRORRELATOS MEXICANOS.
- SABERES APACHURRADOS DETRÁS DE LA PUERTA.
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Fuente: Suplemento Ojarasca, La Jornada