Indignación ciudadana por Acuerdo con Emiratos Árabes Unidos
Desde la Red “Ecuador No te Dejes” denuncian que lejos de traer progreso, este acuerdo comercial amenaza la Constitución ecuatoriana, la democracia y la seguridad nacional. Denuncian que incluye el arbitraje internacional, algo que prohíbe la Constitución desde 2008 y que fue rechazado de manera vinculante por los ecuatorianos en la consulta popular de 2024.
¿Qué acordó el gobierno de Novoa con Emiratos Árabes Unidos (EAU)?
El Acuerdo de Protección de Inversiones con Emiratos Árabes Unidos vulnera de manera directa el artículo 422 de la Constitución, que prohíbe someter al Estado ecuatoriano a arbitrajes internacionales, y constituye un desconocimiento frontal de la voluntad soberana del pueblo. Esta prohibición no solo fue establecida en la Constitución de 2008, sino que fue ratificada de forma expresa y reciente en la Consulta Popular del 21 de abril de 2024. Pese a este mandato constitucional y popular, el Ejecutivo firmó a espaldas de la ciudadanía un acuerdo que reincorpora mecanismos explícitamente prohibidos, configurando un grave retroceso institucional, una ruptura del pacto democrático y una burla al principio de soberanía popular.
¿Qué tiene en común el Tratado de Libre Comercio que se pretende firmar con Canadá?
De manera coherente con esta defensa constitucional, desde la Red Ecuador No te Dejes se oponen a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Canadá, por cuanto reproduce la misma lógica de protección extraordinaria a corporaciones transnacionales y representa una amenaza real de destrucción ambiental a gran escala, particularmente por la expansión de la minería y otras actividades extractivas. Se trata de un tratado opaco, negociado sin transparencia, sin información suficiente y sin participación de las comunidades potencialmente afectadas, lo que vulnera derechos colectivos y el principio democrático. Por ello, las organizaciones y movimientos sociales ecuatorianos exigen de manera expresa a las autoridades de Canadá que no firmen ni ratifiquen un TLC que desconoce la voluntad popular y pone en riesgo los territorios y la naturaleza del Ecuador.
¿Por qué es un problema el arbitraje internacional?
El arbitraje internacional consagrado en este tipo de acuerdos crea una justicia paralela, elitista y exclusiva para grandes empresas, que se sitúa por encima de la jurisdicción nacional. La experiencia del Ecuador es contundente: el país ha enfrentado más de USD 21.200 millones en demandas internacionales y ha pagado al menos USD 1.498 millones en laudos arbitrales, recursos públicos que pudieron destinarse a salud, educación y seguridad. Casos emblemáticos como Chevron evidencian cómo estos mecanismos permiten anular sentencias nacionales, debilitando el sistema judicial y la soberanía jurídica del Estado. Finalmente, estos Acuerdos reducen gravemente la capacidad del Estado para regular inversiones en un contexto marcado por el narcotráfico, el lavado de activos y la penetración del crimen organizado. Sectores estratégicos como puertos, infraestructura crítica y actividades extractivas quedan expuestos a intereses privados sin controles suficientes, comprometiendo la seguridad nacional. Además, la evidencia empírica demuestra que este tipo de tratados no garantizan mayor inversión extranjera, pero sí consolidan riesgos fiscales, ambientales y democráticos que el Ecuador no puede ni debe asumir.
Fuente: Bilaterals