La Libertad Avanza sobre las tierras raras. La nueva quimera del oro en Nuestra América
"Super RIGI propone otorgar suculentos beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios mayores a los ya concedidos por el RIGI anterior para inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares, asegurándoles una estabilidad regulatoria por 30 años, tribunales extranjeros para la tramitación de las demandas y conflictos que pudieran surgir, y la eliminación de todo requerimiento de compras locales".
A fines de mayo la diputada por la Libertad Avanza Silvana Giudici organizó en el Congreso el II Seminario “Minería para un futuro digital: el oro estratégico del siglo XXI” con el objetivo de promover la explotación de las llamadas tierras raras y, en particular, habilitar su inclusión en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobado en 2024. Esta propuesta legislativa, presentada en 2025, postulaba también declararlas como minerales estratégicos y modificar el Código de Minería. Lejos estaba de representar el interés particular de una legisladora; días antes de esa actividad, el propio gobierno ya había enviado al Parlamento su proyecto de ley para un Super RIGI bajo el título oficial de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias. Y durante la tercera semana de junio el mismo consiguió aprobación parcial en la Cámara de Diputados.
Este Super RIGI propone otorgar suculentos beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios mayores a los ya concedidos por el RIGI anterior para inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares, asegurándoles una estabilidad regulatoria por 30 años, tribunales extranjeros para la tramitación de las demandas y conflictos que pudieran surgir, y la eliminación de todo requerimiento de compras locales (Organizaciones de la sociedad civil, 2026). Estas y otras concesiones se ofrecen a nuevas actividades industriales, tecnológicas, y de servicios asociados a infraestructura digital estratégica; es decir, que no cuenten con antecedentes de desarrollo en el país o se encuentren en fase experimental.
Por sus consideraciones y su presentación poco después de la llegada de Peter Thiel y su empresa Palantir al país, el Super RIGI fue interpetado correctamente como una franquicia para su proyecto de instalación de servidores de datos (data centers) para el procesamiento de la inteligencia artificial en la Patagonia; pero ciertamente, por sus características, también supone el impulso a la explotación de las tierras raras, bienes indispensables para el desarrollo de la digitalización y la transición energética.
En la misma dirección, también en la tercera semana de junio, el gobierno argentino difundió su adhesión a la iniciativa estadounidense Pax Silica lanzada en diciembre de 2025 y orientada a garantizar el acceso a los yacimientos y la estabilidad de la cadena de suministros del conjunto de bienes naturales necesarios para las tecnologías digitales y la inteligencia artificial. Como lo reconoció orgullosamente el propio Canciller argentino dicha decisión consolida al país como un “proveedor confiable de minerales críticos y recursos estratégicos necesarios para el desarrollo de la inteligencia artificial y actor relevante en materia tecnológica” y va en línea con el acuerdo suscripto con los EE. UU. en febrero de 2026 que garantizaba el suministro y el procesamiento de minerales críticos (Infobae, 2026). En la rapidez y dinámica que adquiere esta ofensiva extractivista sobre estos minerales que hemos analizado en contribuciones anteriores (Seoane, 2026), las llamadas tierras raras ocupan un lugar central. Ayer eran casi desconocidas y hoy se encuentran en el foco de las estrategias geopolíticas y corporativas.
El nombre por el que se las llama plantea ciertamente una confusión. No se trata en realidad ni de tierras ni son raras; el término refiere a 17 elementos químicos distintos: el escandio, el itrio y 15 más de la familia de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometió, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio) que se encuentran dispersos, muchas veces en bajas concentraciones, en la superficie de territorios y en yacimientos de dos tipos: depósitos primarios asociados con procesos ígneos e hidrotermales comercialmente más rentables, y depósitos secundarios en los que la mineralización se concentra por procesos sedimentarios y meteorización. Su rareza refiere a las dificultades tecnológicas y económicas que supone su procesamiento y que no solo remite a los modos de explotación ya conocidos de la minería a cielo abierto sino, en particular, a los complejos procesos necesarios para su separación de otros elementos y entre sí.
Entre los más relevantes para la transición energética se destacan el neodimio, el praseodimio, disprosio y el terbio, esenciales para la fabricación de imanes permanentes de alto rendimiento requeridos para las turbinas eólicas, los motores de vehículos eléctricos, la electrónica avanzada, los paneles solares, los sistemas láser, la fibra óptica, y los radares y misiles guiados.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) reconoce yacimientos de tierras raras en las provincias de Salta y Jujuy, en San Luis y el sur de Santiago del Estero y mineralizaciones no evaluadas en San Juan. Asimismo, mineralizaciones secundarias se encuentran en Córdoba (Calamuchita), San Luis y en la zona de Baker y Villa Cacique en la Provincia de Buenos Aires (Zappettini, 2022). Oficialmente se calcula que existen en el país un total de 190.000 toneladas de ETR (Elementos de Tierras Raras) y, aunque todavía no hay ningún yacimiento en explotación, avanzan rápidamente los proyectos de exploración. En esa instancia, por ejemplo, en la provincia de Jujuy, el SEGEMAR y la empresa estatal JEMSE han identificado formaciones “prometedoras” en áreas como Castro Tolay (Departamento Cochinoca), Sierra de Rangel, Sierra de Aguilar y el norte de las Salinas Grandes. Y, recientemente, al regreso de su gira por los EE. UU., el gobernador de Corrientes anunció que en julio empresas mineras estadounidenses comenzarían labores de prospección y exploración en búsqueda de tierras raras en los departamentos provinciales de Curuzú Cuatiá, Mercedes y Felipe Yofre y sobre el corredor de la ruta 14 de la localidad de La Cruz hasta San Carlos (PERFIL NEA, 2026)
Se trata, claro está, de la estrategia estadounidense para asegurarse el abastecimiento de estos y otros minerales estratégicos en su disputa geopolítica por la hegemonía global actualmente en transición. Recordemos que China concentra hoy casi el 70% de la extracción de tierras raras y el 90% de su procesamiento global. Contra este poderío, el gobierno de Trump ha tratado de avanzar rápidamente en los últimos meses. Así lo enunció explícitamente en su doctrina de seguridad nacional publicada a fines de 2025 resaltando la necesidad de “garantizar el acceso a cadenas de suministro y materiales críticos…nuestro acceso independiente y fiable a los bienes que necesitamos para defendernos y preservar nuestro estilo de vida” (The White House, 2025: 13; la traducción es nuestra). Y, entre otras iniciativas, signó recientemente acuerdos para asegurarse la provisión y procesamiento de tierras raras con Australia (octubre 2025) e India (mayo 2026), países con importantes depósitos, y consiguió, también en mayo, la aprobación de la compra de la empresa North ApS que controla el yacimiento de Tanbreez en Groenlandia por la estadounidense Critical Metals Corp. En la misma dirección avanzó también sobre América Latina y el Caribe donde se estima se encuentra cerca del 23% de sus yacimientos; además de los ya referidos en la Argentina, se destacan los de Chile y, centralmente, los de Brasil que concentra la enorme proporción a nivel regional contando con la segunda reserva mundial conocida detrás de China.
En Chile, bajo el nuevo gobierno de extrema derecha de Kast, en junio obtuvo su aprobación ambiental el primer proyecto de tierras raras en Penco Lirquén en la región del Bío Bío en el Sur del país. Rechazado por la comunidad que viene movilizándose contra este emprendimiento, el llamado “Módulo Penco” administrado por la minera estadounidense Aclara Resources estima comenzar con la extracción entre 2028 y 2029, con pretenciones de extender su accionar y con anuncios de que los yacimientos en ese país podrían abastecer hasta el 5% de la demanda mundial (La Tercera, 2026).
Pero ciertamente la batalla regional más importante por las tierras raras tiene lugar en Brasil. Allí la empresa estadounidense Rare Earths adquirió en abril de 2026 la única mina activa de tierras raras (minera Serra Verde, en funcionamiento desde 2024) situada en Minaçu, en el estado de Goiás. Asimismo, en el estado de Minas Gerais avanzan los proyectos de exploración motorizados por empresas australianas y estadounidenses (Viridis Mining, Meteoric Resources, St. George Mining). Sobre ello, el gobierno brasileño de Lula da Silva lanzó a principios de 2026 su “Estrategia Nacional de Tierras Raras” orientada a sumar a la extracción el procesamiento local y priorizar la demanda interna para exportar solo el excedente y, días antes de su reunión con Trump en mayo, consiguió la aprobación en la Cámara de Diputados de un proyecto de ley que propone una política nacional de minerales críticos y estratégicos con similares objetivos. Por otra parte, expertos y organizaciones populares han denunciado los previsibles impactos negativos de estos emprendimientos sobre el agua y los territorios y su peligrosa proximidad a centros urbanos y poblaciones planteando un debate sobre la trama de la vida desde la cual evaluar críticamente la matriz societal de estas actividades (Brasil de Fato, 2026).
Se trata, una vez más, de cuestionar la ofensiva extractivista recolonizadora promovida por el gobierno estadounidense sobre Nuestra América invocando la dimensión soberana en clave democrática, popular, comunitaria, aquella que se nutre y se resignifica desde los desafíos de una necesaria transición social y ecológica.
Bibliografía
Brasil de Fato (2026). Exploração de terras raras no sul de MG terá impacto hídrico e ambiental, dizem especialistas. Disponible en https://www.brasildefato.com.br/2026/06/23/exploracao-de-terras-raras-no-sul-de-mg-tera-impacto-hidrico-e-ambiental-dizem-especialistas/
Infobae (2026). Tierras raras: la Argentina se suma a un bloque liderado por EEUU para reforzar las cadenas de suministro de la IA. Disponible en https://www.infobae.com/economia/2026/06/24/tierras-raras-la-argentina-se-suma-a-un-bloque-liderado-por-eeuu-para-reforzar-las-cadenas-de-suministro-de-la-ia/
La Tercera (2026). Gerente general de Aclara, Enrique Donoso: “No estamos pensando en tener el Modulo Penco como el único”. Disponible en https://www.latercera.com/pulso/noticia/gerente-general-de-aclara-enrique-donoso-no-estamos-pensando-en-tener-el-modulo-penco-como-el-unico/
Organizaciones de la sociedad civil (2026). Lo que está en juego con el Súper RIGI. Disponible en https://drive.google.com/file/d/1fsMpFrktCDzCR27yJ1EEVzq8L7RxI-cL/view
PERFIL NEA (2026). Giro minero. Corrientes iniciará exploraciones de tierras raras y arenas de fracking. Disponible en https://www.perfil.com/noticias/nea/giro-minero-corrientes-iniciara-exploraciones-de-tierras-raras-y-arenas-de-fracking.phtml
Seoane, José (2026) Una nueva ofensiva extractivista sobre Nuestra América. Disponible en https://huelladelsur.ar/2026/04/07/una-nueva-ofensiva-extractivista-sobre-nuestra-america/
The White House (2025). National Security Strategy of the United States of America. Portal The White House. Disponible en https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf
Zappettini, Eduardo (2022). Elementos de las Tierras Raras. Panorama General y Evaluación del Potencial en la República Argentina. En Serie Contribuciones Técnicas. Recursos Minerales N° 48 (Buenos Aires: Servicio Geológico Minero Argentino. Instituto de Geología y Recursos Minerales).
Fuente: Huella del Sur
Notas relacionadas:
La Libertad Avanza sobre las tierras raras. La nueva quimera del oro en Nuestra América
Acuerdos de comercio digital, monopolios y criptomonedas: la nueva arquitectura del control privado
Radiografía de las Demandas de Arbitraje Inversionista-Estado en México