La Soberana: una yerba campesina, agroecológica y a precio justo
Cooperativas y productores nucleados en la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) lanzaron la yerba mate La Soberana, un proyecto agroecológico que dignifica el trabajo rural con precios justos para productores y tareferos. En un contexto de crisis profunda del sector yerbatero, colones, campesinos e indígenas lograron un producto sano, libre de agrotóxicos y de gran calidad.
Mientras el sector yerbatero atraviesa momentos de crisis e incertidumbres a consecuencia de la desregulación instaurada con el decreto 70/23, en Misiones acaba de irrumpir en el mercado una marca cooperativa y agroecológica que apuesta de lleno a la calidad y el comercio justo: La Soberana. Esta experiencia nuclea a cooperativas y organizaciones de productores familiares de Misiones, nucleados en la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT).
Participan la Cooperativa Agrícola Ganadera San Vicente Limitada, con unos 200 socios; la Cooperativa Eco Vida, integrada por 20 familias; la Cooperativa Proyectando Futuro, con cerca de 25 socios; y la Cooperativa Productores Independientes de Piray (PIP), que reúne a productores. A este núcleo se suman productores adherentes y colaboradores que, en conjunto, representan entre 500 y 600 familias vinculadas al proyecto en toda la provincia.
El proyecto incluye también a los pueblos originarios. Parte de la hoja verde utilizada proviene de la comunidad guaraní Aguay Poty, ubicada en el municipio de Eldorado.
Muchos de los pequeños productores que aportan el insumo principal a la marca habían quedado fuera del sistema formal debido a la crisis desatada por la caída abrupta del precio de la hoja verde. El diseño del proyecto de La Soberana contempló el acompañamiento y reempadronamiento de estos productores en el alicaído Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), permitiéndoles volver a integrarse a la cadena productiva de manera regular.
Así mismo, la UTT suscribió un convenio directo con el establecimiento Pérez Hermanos, localizado en el municipio norteño de San Pedro, para garantizar el acopio, molienda, secado y envasado de la yerba. De este modo, se garantiza un proceso productivo libre de agrotóxicos, sin trabajo infantil ni condiciones de explotación laboral, y con un estacionamiento prolongado, una característica poco habitual en un mercado dominado por la lógica de la rotación acelerada.
Pero principalmente, la aparición de La Soberana denota un reflejo necesario del cooperativismo ante un presente de extrema fragilidad para el sector.
Cultivada por manos campesinas
“Yerba mate elaborada con palo. 180 días de estacionamiento. Secado natural en la provincia de Misiones”, enuncia en su parte frontal el atractivo paquete de La Soberana, que por ahora cuenta con una presentación de un kilogramo, lista para el desembarco en góndolas y comercios de todo el país.
“Esta yerba tiene características muy especiales tanto como producto en sí mismo como en su forma de gestión. Está criada bajo un modelo agroecológico que respeta el ciclo natural de la planta y las manos que la trabajan”, asegura Marcos Carballo, presidente de la Cooperativa Agrícola Ganadera San Vicente y uno de los referentes del proyecto La Soberana en Misiones.
Para esta tanda inicial, La Soberana adquirió de los yerbales agroecológicos de los productores y cooperativistas asociados al proyecto un total aproximado de 60.000 kilos de hoja verde, materia prima con la que se logró elaborar una primera tanda de 10.000 paquetes.
“Cada organización aportó un referente y con ellos conformamos un equipo de trabajo integrado por técnicos, profesionales y dirigentes. Además, estamos firmando un convenio con un grupo de inversores chinos que van a apoyar esta iniciativa. Todo esto apunta a un primer objetivo central: diversificar la producción de las chacras. Queremos chacras diversas, con ingresos constantes, sostenidas en la diversidad productiva. Cuando uno se aferra al monocultivo y ese cultivo falla, quiebra la familia, se vende la chacra y se produce la expulsión del territorio. Nosotros buscamos evitar eso”, agrega Marcos.
Por su parte, Miriam Samudio, de la Cooperativa Productores Independientes de Piray (PIP), subrayó que “La Soberana es la coronación de un largo proceso de trabajo, de debate y sobre todo de unión, que viene a mostrar concretamente que existe otra forma de producir y consumir, respetando precios justos y proponiendo a las familias consumidoras un producto sano, libre de agrotóxicos y de gran calidad”.
Marcando el rumbo en un contexto sombrío
El desguace del INYM y los efectos de la desregulación yerbatera empujan a los pequeños productores y a los cosechadores manuales (“tareferos”) hacia un abismo de problemáticas económicas y angustia frente a lo que a todas luces es una crisis solamente equiparable a la experimentada durante la década del 90 como fruto de políticas similares.
En este escenario que favorece el abuso del sector industrial sobre quienes producen la principal materia prima, la hoja verde se paga por kilo entre 150 y 200 pesos, un monto irrisorio y muy alejado de los 450 pesos que los productores exigían ya en 2024 para recuperar algo de lo perdido a causa de la inflación y poder sostener la producción. A contramano, La Soberana organiza su esquema de negocios en base a la noción del comercio justo.
“Con la desregulación, el precio quedó librado al mercado y eso hizo que muchos compradores paguen miserias por la hoja verde. Nosotros trabajamos para que todos los actores de la cadena productiva cobren de manera justa”, explica Carballo.
“Es esperanzador que los yerbateros podamos demostrar que todo es posible cuando hay gestión y organización”, coincide Orlando Barboza, productor de San Pedro que pondera además que el proyecto contemple “el cuidado del suelo, el uso racional del agua, la protección de los bosques, la biodiversidad, porque se piensa en todo el proceso desde el respeto”.
El logo de La Soberana muestra a una pareja de campesinos cosechando y cargando una ponchada de hoja verde. Sobre ellos, una abeja sobrevuela la escena como símbolo del cuidado de la biodiversidad y del equilibrio con el entorno. Desde esa imagen fundacional, la marca comienza a dar sus primeros pasos construyendo una alternativa que combina sabor y calidad con una forma distinta de producir. La Soberana se inscribe así en una búsqueda colectiva que pone en el centro el trabajo campesino, el respeto por la tierra, recuperando la justicia en la cadena productiva.
*Para conseguir la yerba La Soberana: +54 9 3755 27-8464
Fuente: Agencia Tierra Viva
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