La política arancelaria estadounidense está arrasando con la agricultura asiática
"A través de su política arancelaria, Estados Unidos logró imponer compromisos unilaterales en materia de normas y procesos técnicos, obligando a los países asiáticos a reconocer automáticamente los sistemas de control alimentario y agrícola estadounidenses y todos los certificados emitidos por las autoridades reguladoras de dicho país. Resulta inquietante que todos estos compromisos se realicen sin obligar a Estados Unidos a asumir ningún compromiso recíproco con estos países para facilitar el acceso de sus productos agrícolas y lácteos a los mercados estadounidenses".
El 8 de diciembre de 2025, el gobierno de Trump anunció un paquete de ayuda agrícola de 12 mil millones de dólares estadounidenses. La medida fue concebida para aliviar al campesinado estadounidense. Paradójicamente, los problemas que actualmente enfrentan se deben en parte al pronunciado aumento de aranceles que la Casa Blanca comenzó a implementar en abril de 2025. En ese momento, se impuso un arancel del 10% a todas las importaciones, incluidos los productos agrícolas, además de los aranceles recíprocos específicos de cada país. Ante esto, los países asiáticos se han visto particularmente afectados. Los aranceles oscilaron entre 24% en Japón y casi 50% en Camboya [ 1].
Estados Unidos defiende estos aumentos arancelarios señalando grandes y persistentes déficits comerciales anuales. Afirma que son el resultado de una falta de reciprocidad en el comercio bilateral, reflejada en, por ejemplo, los efectos de las barreras no arancelarias que restringen el ingreso de bienes estadounidenses a los mercados extranjeros, o los aranceles de importación estadounidenses más bajos en comparación con los de sus socios comerciales.
Este aumento de aranceles ha impulsado drásticamente los ingresos aduaneros de Estados Unidos, que aumentaron de 7 mil millones de dólares en enero a 30 mil millones para septiembre de 2025 [ 2]. Sin embargo, esto ha contribuido poco a ayudar al campesinado estadounidense. Estas políticas han resultado contraproducentes: la escalada arancelaria de Trump desencadenó represalias de socios comerciales como China, lo cual ha provocado la pérdida de mercados de exportación—especialmente para los productores de soya estadounidense—. Además, se produjo una caída en los precios de materias primas, el aumento de los costos de insumos como maquinaria y fertilizantes, así como el aumento de la deuda en el sector agrícola estadounidense.
En noviembre de este año, la Asociación Americana de Soya (ASA, por sus siglas en inglés) anunció que 2025 marcaría el tercer año consecutivo de pérdidas. Por su parte, la Asociación Nacional de Productores de Maíz alertó el verano pasado sobre “la crisis económica que afecta a las zonas rurales de Estados Unidos”. Las pérdidas para los nueve principales cultivos básicos oscilaron entre 35 mil y 44 mil millones de dólares [ 3].
No obstante, el campesinado asiático lleva sobre sus hombros la peor parte de los aranceles a las importaciones de Washington. Y estos son apenas una parte de la amenaza.
Acuerdos comerciales agrícolas de EE. UU. en Asia
Tras el anuncio de la "guerra arancelaria" de abril pasado, el gobierno de Trump se apresuró a concretar acuerdos comerciales y de inversión en Asia, negociando el acceso de sus productos agrícolas con numerosos mercados de la región. Llamarlo "negociación" probablemente sea exagerar. Los países asiáticos se vieron obligados a facilitar un arancel del 0% sobre la mayoría de las importaciones estadounidenses y a permitir que Washington eludiera las normas y regulaciones nacionales. Esto autorizó a Estados Unidos a inundar la región con sus alimentos genéticamente modificados (OGM) y otros productos considerados peligrosos por otros países. Como una típica potencia neocolonial, Estados Unidos utilizó amenazas arancelarias para lograr concesiones económicas, políticas y comerciales.
Entre julio y octubre de 2025, firmó acuerdos comerciales (preliminares, mejorados o limitados) con Vietnam, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Pakistán, Filipinas, Tailandia, Malasia, Camboya y China. Actualmente, Estados Unidos está negociando un acuerdo comercial con India, que se enfrenta a un arancel estadounidense mucho más alto, del 50%.
En la mayoría de estas negociaciones comerciales, las economías asiáticas estaban tan aterrorizadas por los aranceles estadounidenses que se doblegaron sin resistencia. Aceptaron casi todas las exigencias estadounidenses para obtener aranceles más bajos para la entrada de sus productos, ofreciendo amplias concesiones y aceptando duras condiciones. Para el sector agroalimentario, estas exigencias incluyeron [ 4]:
- Eliminar aranceles entre 99-100% sobre los productos estadounidenses,
- Comprar productos agrícolas estadounidenses, incluidos soya, harina de soya, maíz, trigo, arroz y algodón (más del 90% de la soya, el maíz y el algodón producidos en Estados Unidos son genéticamente modificados).
- Proporcionar acceso a mercados para los productos lácteos estadounidenses,
- Reducir o eliminar diversas barreras no arancelarias para garantizar exportaciones estadounidenses ininterrumpidas,
- Alinearse con las políticas de los EE. UU. sobre seguridad en la cadena de suministro (para evitar abastecerse de entidades consideradas de alto riesgo por el gobierno estadounidense), dumping, transbordo (para evitar enviar bienes a través de un país intermedio y así ocultar su verdadero origen) y cuestiones relacionadas al control de exportaciones (para evitar transacciones con entidades sancionadas o usuarios finales prohibidos que figuran en varias listas de vigilancia de EE. UU.),
- Reconocer la supervisión regulatoria de EE.UU. y aceptar el sistema de inspección de instalaciones de carne, aves de corral y productos lácteos de EE.UU. como equivalente a sus propios estándares. Además, aceptar los certificados emitidos por las autoridades regulatorias de EE.UU. (dejando de lado las regulaciones nacionales como en el caso de la certificación Halal en Malasia),
- Eliminar los requisitos de inspección o verificación previa al envío de las importaciones de productos estadounidenses,
- Armonizar las reglamentaciones nacionales para que se ajusten a las normas y estándares de los Estados Unidos (especialmente para otorgar una aprobación rápida de las semillas y cultivos transgénicos, las importaciones de alimentos transgénicos y dar autorización a los envíos no transgénicos que contengan bajos niveles de organismos genéticamente modificados, tal y como es el caso del acuerdo entre los Estados Unidos y Camboya),
- Adoptar medidas para resolver problemas de propiedad intelectual a largo plazo, por ejemplo, adhiriéndose a la versión de 1991 de laConvención Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) (según lo aceptado por Malasia y Camboya).
A cambio de aceptar lo anterior, Estados Unidos se comprometió a mantener su actual tasa arancelaria recíproca del 19% al 20% sobre las importaciones, con algunas excepciones (como los semiconductores) que serían elegibles para una tasa arancelaria recíproca del 0% [ 5].
El impacto de los acuerdos comerciales en la alimentación y la agricultura
A través de su política arancelaria, Estados Unidos logró imponer compromisos unilaterales en materia de normas y procesos técnicos, obligando a los países asiáticos a reconocer automáticamente los sistemas de control alimentario y agrícola estadounidenses y todos los certificados emitidos por las autoridades reguladoras de dicho país. Resulta inquietante que todos estos compromisos se realicen sin obligar a Estados Unidos a asumir ningún compromiso recíproco con estos países para facilitar el acceso de sus productos agrícolas y lácteos a los mercados estadounidenses.
Japón, que rara vez se compromete en cuanto a las importaciones de arroz, se vio obligado a aumentar sus importaciones de arroz estadounidense en 75%. Además, tuvo que aceptar una importante ampliación de las cuotas de importación y compra de productos estadounidenses por valor de 8 mil millones de dólares, incluyendo maíz, soya, fertilizantes, bioetanol y agrocombustible para aviación. Si bien Bangladesh no tiene ningún acuerdo comercial con Washington, acordó comprar 700 mil toneladas métricas de trigo al año durante los próximos cinco años y soya por valor de mil millones de dólares durante los próximos doce meses, para asegurar aranceles de importación más bajos en Estados Unidos [ 6], [ 7]. Algunos países, como Tailandia, Malasia y Camboya, aceptaron incluso las demandas de abstenerse de firmar acuerdos comerciales con países que pueda poner en peligro intereses esenciales estadounidenses.
China fue el único gobierno asiático que tomó represalias contra la política arancelaria estadounidense. A pesar de un aumento de su arancel recíproco al 145%, contraatacó imponiendo un arancel del 125% a los productos estadounidenses y suspendiendo sus pedidos de soya y maíz . Optó por adquirirlos más bien en Latinoamérica. En noviembre de 2025, ambos países finalmente alcanzaron un acuerdo comercial marco. China se comprometió a comprar al menos 12 millones de toneladas métricas de soya estadounidense en noviembre-diciembre de 2025 y al menos 25 millones de toneladas métricas en 2026, 2027 y 2028, respectivamente [ 8].
Desafío a la coerción comercial de EE.UU.
Algunos países lamentan ahora haber aceptado las condiciones unilaterales de Estados Unidos. Indonesia es uno de ellos. Actualmente se opone a las cláusulas coercitivas del acuerdo comercial, argumentando que vulneran su soberanía política y económica al restringir los acuerdos con rivales estadounidenses como China. Ante la demanda estadounidense de una inversión de 350 mil millones de dólares, Corea del Sur negoció exitosamente un compromiso menor. Ahora invertirá 200 mil millones de dólares directamente durante diez años, con otros 150 mil millones de dólares dedicados a la construcción naval. Japón se encuentra en una renegociación similar. Su promesa de inversión inicial de 550 mil millones de dólares en los EE.UU. habría permitido a este quedarse con el 90% de las ganancias, pero Japón prefiere que las ganancias se compartan según la escala de la contribución de cada nación [ 9].
En Malasia, el acuerdo comercial con Estados Unidos ha generado una significativa controversia, en la que la crítica argumenta que socava la soberanía nacional y la tradicional neutralidad del país en política exterior. Grupos como Sahabat Alam Malaysia y la Asociación de Consumidores de Penang han condenado el acuerdo como una "rendición de la soberanía de Malasia". Acusan al gobierno de no explicar las implicaciones del acuerdo. Advierten que otorgaría exenciones fiscales a las empresas estadounidenses, reduciría las regulaciones para sus inversionistas, otorgaría a sus reguladores poder de veto sobre las normas malasias y permitiría que los intereses estadounidenses moldeasen la política exterior de este país [ 10].
Estados Unidos se encuentra ahora en las etapas finales de la negociación de un acuerdo comercial con India*. Cada vez es más evidente que, incluso con un acuerdo, India podría no estar exenta de los severos aranceles o condiciones no arancelarias de Estados Unidos. Corea del Sur sirve como un claro ejemplo: a pesar de tener un acuerdo de libre comercio que otorga aranceles casi nulos a los productos estadounidenses,se vio afectada por un arancel de importación del 25%. Dada esta tendencia en la región, es probable que Estados Unidos presione para que se impongan obligaciones unilaterales y condiciones severas en el acuerdo con India. Esto podría afectar áreas críticas para la seguridad alimentaria de India y el sustento de millones de personas productoras, como la agricultura, los productos lácteos y la pesca. Si bien India actualmente mantiene estrictos controles de bioseguridad, que prohíben los productos transgénicos y solo permiten un cultivo transgénico (algodón Bt), el acuerdo comercial propuesto podría amenazar gravemente estas regulaciones. Basándose en precedentes en otros países asiáticos, se espera que el acuerdo presione a la India para que armonice sus estándares de seguridad alimentaria y bioseguridad con los de Estados Unidos.
El Foro para la Justicia Comercial de la India ha advertido al gobierno sobre la firma de un acuerdo comercial tan injusto, afirmando que en las negociaciones actuales “los intereses de la India no se salvaguardarán siendo serviles... En cambio, se los protegerá siendo resueltos y firmes y teniendo en mente nuestras perspectivas económicas a largo plazo, nuestros objetivos de desarrollo y nuestra seguridad ecológica” [ 11].
* El 6 de febrero de 2026 se publicó el marco para un acuerdo provisional entre la India y Estados Unidos. En señal de protesta, varias movilizaciones campesinas se preparan para los próximos días en el país asiático. Unos días después, fue firmado el acuerdo entre Estados Unidos y Bangladesh.
Notas:
[ 1] Camboya (49%), Laos (48%), Vietnam (46%), Birmania y Sri Lanka (44%), Bangladesh (37%), Tailandia (36%), China (34%), Indonesia y Taiwán (32%), Pakistán (29%), India (26%), Corea del Sur (25%), Brunéi, Japón y Malasia (24%). De: “Regulación de las importaciones con un arancel recíproco para rectificar las prácticas comerciales que contribuyen a los grandes y persistentes déficits anuales del comercio de bienes de Estados Unidos”, Órdenes ejecutivas, Casa Blanca, 2 de abril de 2025 (véase el Anexo 1), https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/04/regulating-imports-with-a-reciprocal-tariff-to-rectify-trade-practices-that-contribute-to-large-and-persistent-annual-united-states-goods-trade-deficits/
[ 2] “Los ingresos arancelarios se disparan en el año fiscal 2025 en medio de la incertidumbre legal”, Comité para un Presupuesto Federal Responsable, Washington D. C., 27 de octubre de 2025, https://www.crfb.org/blogs/tariff-revenue-soars-fy-2025-amid-legal-uncertainty
[ 3] Jason Ma, “Se espera que más agricultores con dificultades económicas pierdan sus propiedades pronto, ya que los pagos de préstamos y los ingresos siguen flaqueando”, Fortune, 13 de diciembre de 2025, https://fortune.com/2025/12/13/farm-economy-agriculture-financial-distress-farmers-forced-sales-liquidation-loan-repayments-soybean-incomes/
[ 4] Varias fichas técnicas emitidas por la Casa Blanca sobre sus acuerdos comerciales con países asiáticos: https://www.whitehouse.gov/fact-sheets
[ 5] “Aclaración de las excepciones bajo la Orden Ejecutiva 14257 del 2 de abril de 2025, en su versión modificada”, La Casa Blanca, 11 de abril de 2025, https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/04/clarification-of-exceptions-under-executive-order-14257-of-april-2-2025-as-amended/
[ 6] “Bangladesh aprueba las importaciones de trigo de EE. UU. con la esperanza de aliviar las tensiones comerciales”, Reuters, 7 de octubre de 2025, https://www.reuters.com/world/asia-pacific/bangladesh-approves-us-wheat-imports-hoping-ease-trade-tensions-2025-10-07/
[ 7] “Acuerdo de mil millones de dólares sobre soya fortalece el comercio agrícola entre Estados Unidos y Bangladesh”, Embajada de Estados Unidos en Daca, 4 de noviembre de 2025, https://bd.usembassy.gov/1-billion-soybean-agreement-strengthens-us-bangladesh-agricultural-trade/
[ 8] “Ficha técnica: El presidente Donald J. Trump llega a acuerdo sobre las relaciones económicas y comerciales con China”, La Casa Blanca, 1 de noviembre de 2025, https://www.whitehouse.gov/fact-sheets/2025/11/fact-sheet-president-donald-j-trump-strikes-deal-on-economic-and-trade-relations-with-china/
[ 9] Lim Hui Jie, “El acuerdo comercial entre Estados Unidos e Indonesia corre peligro de desmoronarse”, CNBC, 10 de diciembre de 2025, https://www.cnbc.com/2025/12/10/us-indonesia-trade-deal-in-jeopardy-.html
[ 10] “El pacto entre Malasia y Estados Unidos entrega la soberanía de Malasia”, 30 de octubre de 2025, https://foe-malaysia.org/articles/malaysia-us-pact-surrenders-malaysias-sovereignty/
[ 11] “Carta abierta sobre por qué India no debe ceder al chantaje arancelario estadounidense”, Foro para la Justicia Comercial - 30 de agosto de 2025, https://www.bilaterals.org/?open-letter-on-why-india-must-not
Fuente: GRAIN