Un siglo de la Cooperativa Agrícola Tambera El Craikense
Productora de leche, quesos y crema, la cooperativa de la localidad cordobesa de James Craik celebra un siglo de vida, trabajo y desarrollo local. Desde este mes y durante todo el año habrá actividades para festejar los cien años. Pese a la caída del consumo en el mercado interno y la falta de crédito, la cooperativa se mantiene de pie y planifica su futuro. Es parte de Fecofe desde 2014.
Cuna de don Humberto Volando y elaboradora de los reconocidos lácteos “El Craikense”, la Cooperativa láctea más antigua del país cumple cien años el sábado 21 de febrero. La localidad cordobesa de James Craik se prepara para las celebraciones, que comenzarán con un evento central y se extenderán durante todo el año con actividades conmemorativas que incluyen charlas y capacitaciones.
“Estamos pensando en una impronta sencilla pero profundamente significativa, con el objetivo de involucrar a todos los que formaron y forman parte de su historia: socios, productores, empleados y ex trabajadores. La idea central es rescatar la memoria colectiva y poner en valor el recorrido de la institución a lo largo de un siglo”, relató su presidente Walter Biolatto. Además, expresó que todas estas acciones buscan reafirmar los valores cooperativos que han sostenido a la institución, con la intención de proyectarla hacia el futuro.
La centenaria entidad forma parte de la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe) desde 2014. Actualmente, la joven Julieta Ayas integra su Consejo de Administración como representante de la cooperativa. Incluso la Federación atesora en su práctica la promoción del federalismo, la cooperación, la democracia, el trabajo por una propuesta de política agraria integral y la formación de cuadros, ideario de don Humberto Volando, histórico dirigente federado, quien fuera presidente de El Craikense y luego de la Federación Agraria Argentina durante 25 años (entre 1971 y 1996).
Con una gestión comprometida con su comunidad, tanto en la generación de puestos de trabajo como en la comercialización de productos elaborados en distintas zonas del país, ha sido una pieza fundamental en el desarrollo económico regional y continúa siendo vital para la actividad agrícola y tambera de la provincia de Córdoba.
Su plantel actual de 74 trabajadores directos y otros tantos indirectos, elaboran y distribuyen quesos cremoso, Port Salut, Samsoe, Danbo, Pategrás, Goya, Romanito, Pepato, Sardo y Parrillero. Además, mozzarella, crema, leche en polvo y suero.
Un recorrido de innovación, crisis y superación
Los asociados son emprendimientos familiares que producen un máximo de 3.000 litros de leche diarios, no es casual que la cooperativa esté arraigada en James Craik, localidad conocida como "capital nacional del tambo". Nacida en la primera parte del siglo XX, la historia de la cooperativa está marcada por hitos tecnológicos y desafíos económicos, con una fuerte impronta solidaria. Su trayectoria comenzó a destacarse en 1971, cuando se posicionó como pionera en el sector al instalar una planta de leche en polvo. Esta innovación, que incluso hoy sigue siendo un activo diferenciador en la industria, representó un impulso fundamental para el proyecto cooperativo de aquel entonces.
“A lo largo de su historia la cooperativa debió afrontar diversas dificultades, siendo una de las principales la falta de acceso al crédito. Durante muchos años no contamos con asistencia crediticia ni posibilidades de financiamiento bancario, lo que limitó fuertemente la inversión en infraestructura, equipamiento y mejoras dentro de la planta”, contó su titular.
A ello se sumaron eventos climáticos adversos, como las inundaciones de los años 2014 y 2017, que afectaron gravemente a los tambos asociados. Biolatto, quien es tercera generación de productores tamberos en su familia, relató que se enfrentan con enormes dificultades para sostener el funcionamiento diario, con insumos dolarizados y una cadena de pago cada vez más extendida. Al tratarse de una escala reducida, cualquier variación del contexto afecta de manera inmediata y profunda su equilibrio económico.
“Estamos atravesando un contexto complejo marcado principalmente por la caída del consumo interno, destino del cien por ciento de nuestra producción. Esta situación impacta de manera directa en los niveles de venta y en la capacidad financiera de la institución”, explicó sobre la actualidad.
“Pese a estas dificultades, la institución continúa operando y sosteniendo su actividad gracias al esfuerzo conjunto de sus socios y trabajadores, fortaleciendo su capacidad de adaptación y resiliencia”, concluyó orgulloso.
La antigüedad de la empresa láctea se explica en gran medida por estar edificada sobre las bases del cooperativismo, sostenida por la fuerza del sistema asociativo y la solidaridad entre sus asociados, que han logrado superar las diversas crisis y trascender los vaivenes de la economía nacional del último siglo.
Fuente: Agencia Tierra Viva