RENACE frente a la posición argentina para Rio + 20 y la economía verde

Por RENACE
Idioma Español
País Argentina

Desde la Red Nacional de Acción Ecologista queremos expresar que, compartiendo la propuesta del "principio de responsabilidades comunes y diferenciadas" y el rechazo a la Economía Verde, los planteos realizados por el gobierno argentino representan una tremenda hipocresía y una profunda contradicción.

13 junio de 2012

 

LA RED NACIONAL DE ACCIÓN ECOLOGISTA (RENACE)

 

FRENTE A LA ECONOMÍA VERDE
Y LA POSICIÓN ARGENTINA FRENTE A RÍO + 20

A pocos días del comienzo de la Cumbre de Río + 20 el gobierno argentino está dando a conocer las posiciones que llevará a la Cumbre. Desde la RENACE queremos dar a conocer nuestro análisis y postura frente a estas coyunturas.

 

En la Jornada "Argentina en Río+20" realizada el día 11 de junio en el Senado de la Nación el Vice Presidente de la Nación Amado Boudou expresó (1) que "el Estado argentino no va a aceptar el imperialismo": "Debemos trabajar juntos, pero debe haber una equitativa distribución de la carga en esfuerzos y trabajos". El vicepresidente sostuvo que "el imperialismo de las acciones contra el cual estamos luchando, tiene que ver con el imperialismo de ciertas ideas. Son las mismas que llevaron a la economía mundial a ser una economía que gira en torno al sistema financiero y no al sistema productivo", afirmó.

 

Por otro lado en un reportaje reciente (2) la subsecretaria de Planificación y Política Ambiental, Silvia Révora, una de las negociadoras argentinas, manifestó que para Argentina “La grandivergencia es que los países centrales están planteando el concepto de “economía verde” como el nuevo paradigma ambiental para salvar el planeta. Nosotros planteamos que no hay una definición de economía verde, por lo tanto, no podemos apoyar algo que se desconoce. No estamos de acuerdo en sustituir el concepto de desarrollo sustentable, que es mucho más ambicioso y que implica un cambio en el modelo de producción y consumo que nos ha provocado esta crisis ambiental.”

 

Más tarde en el mismo reportaje expresa: “Nosotros, como G-77 más China, tenemos premisas que no son negociables. Una es ésa, la otra es nuestra soberanía respecto del manejo de nuestros recursos naturales. No vamos a delegar el control ambiental a ninguna agencia globalizada que nos imponga lo que tenemos que hacer con nuestros recursos naturales ni parámetros de cumplimiento. Porque esto de la economía verde es una trampa.”

 

Desde la Red Nacional de Acción Ecologista queremos expresar que, compartiendo la propuesta del "principio de responsabilidades comunes y diferenciadas" y el rechazo a la Economía Verde, los planteos realizados por el gobierno argentino representan una tremenda hipocresía y una profunda contradicción porque:

- Se habla de “no aceptar el imperialismo” mientras nuestros bienes naturales (bosques, suelos, biodiversidad, agua, hidrocarburos, minerales) están siendo saqueados y en manos de corporaciones que no hacen más que profundizar el imperialismo histórico con nuevas formas de imperialismo en las que países como China se encuentran incluidos.

- La oposición a la Economía Verde se plantea como una trampa porque no se quiere delegar en una agencia internacional nuestra “soberanía respecto del manejo de nuestros recursos naturales” pero la realidad indica que esta soberanía solo ha servido para entregar a grandes corporaciones esos recursos naturales. La explotación minera contaminante así como el modelo sojero transgénico que se han expandido en los últimos años así lo demuestran.

- El concepto de desarrollo sustentable que se dice defender no es más que una máscara más del capitalismo depredador que hoy domina al mundo y su fracaso no solo se debió a la falta de voluntad de los gobiernos si no principalmente a su inviabilidad política al no cuestionar las verdaderas causas de la crisis socioambiental.

 

Junto al Grupo de Articulación de la Cumbre de los Pueblos sostenemos que: “La verdadera causa estructural de las múltiples crisis es el capitalismo, con sus formas clásicas y renovadas de dominación, que concentra la riqueza y produce desigualdades sociales, desempleo, violencia contra los pueblos, criminalización de los que lo denuncian. El sistema de producción y consumo actual “representado por las grandes corporaciones, los mercados financieros, los gobiernos que garantizan su mantenimiento” produce y profundiza el calentamiento global y la crisis climática, el hambre y la desnutrición, la pérdida de los bosques y la diversidad biológica y sociocultural, la contaminación química, la escasez de agua potable, el aumento de la desertificación de los suelos, la acidificación de los mares, el acaparamiento de tierras y la mercantilización de todos los aspectos de la vida en las ciudades y en el campo.

 

La “economía verde”, al contrario de lo que pretende sugerir su nombre, es otra fase del proceso de acumulación capitalista. Nada en la "economía verde" cuestiona o sustituye la economía basada en el extractivismo y los combustibles fósiles, ni sus patrones de consumo y producción industrial, sino que extiende la economía explotadora de la gente y el ambiente a nuevos ámbitos, alimentando el mito de que es posible un crecimiento económico infinito.

 

El fallido modelo económico, ahora disfrazado de verde, pretende meter todos los ciclos vitales de la naturaleza a las reglas del mercado y al dominio de la tecnología, la privatización y mercantilización de la naturaleza y sus funciones, así como de los conocimientos tradicionales, aumentando los mercados financieros especulativos a través de mercados de carbono, de servicios ambientales, de compensaciones por biodiversidad y el mecanismo REDD+ (Reducción de emisiones por deforestación evitada y degradación de bosques).

 

Los transgénicos, los agrotóxicos, la tecnología Terminator, los agrocombustibles, la nanotecnología, la biología sintética, la vida artificial, la geoingeniería y la energía nuclear, entre otras, son presentadas como "soluciones tecnológicas" a los límites naturales del planeta y a las múltiples crisis, sin encarar las verdaderas causas que las provocan.

 

Además se promueve la ampliación del sistema alimentario agroindustrial, que es uno de los mayores factores causantes de las crisis climáticas, ambientales, económicas y sociales, profundizando la especulación con los alimentos, y favoreciendo los intereses de las corporaciones del agronegocio en desmedro de la producción local, campesina, familiar, de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales y afectando la salud de toda las poblaciones.

 

Estos son los desafíos que tenemos por delante y que el Gobierno Argentino debiera poner en primer lugar en práctica en sus políticas a nivel nacional y en segundo lugar llevar a Río + 20 para que los verdaderos problemas que enfrentamos sean discutidos.

 

RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA - RENACE

 

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3- Ver aquí

Temas: Economía verde

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