Guerras, incendios e injusticia climática

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El Sur de América Latina se quema. Vemos incendios terribles de miles de hectáreas en la Patagonia y el Sur de Chile, ambas regiones con extensos territorios indígenas, parte del territorio ancestral Wallmapu.

Increíble pero repetido, los gobiernos de ambos países culpan a los propios pueblos y usan la tragedia para criminalizar y reprimir las luchas de las comunidades y pueblos mapuches, que además son víctimas de los incendios.

Las causas de estos graves incendios son multifactoriales, pero entre las principales están el caos climático que exacerba altas temperaturas, sequías y vientos extremos y las plantaciones de monocultivos de árboles de rápido crecimiento como pinos y eucaliptos, que devastan el bosque nativo. También contribuye la construcción de grandes represas en los ríos de la región, como el Bio Bío, que aunque pareciera no relacionada, lo está porque desvía ríos y arroyos, interrumpe y erosiona los flujos naturales de humedad y vegetación, que son componentes del equilibrio de los ecosistemas.

Influyen también en los incendios el turismo depredador y el vaciamiento de recursos para implementar las leyes de protección ante incendios en la región, como ha hecho Milei en Argentina con la Ley de Manejo de Fuego.

Desde el programa de investigación “Conflictos socioambientales en contextos de configuraciones locales de odio, resistencia y reivindicaciones desde Puelmapu” de la Universidad Nacional de la Patagonia, manifiestan que “La causa de fondo que permite explicar los incendios tiene que ver con la visión sesgada de los gobiernos de turno sobre la naturaleza. No ven un bosque, ven un obstáculo para su progreso. No ven el sostén de la vida en las montañas nevadas, sino que ven mercancías. No ven un pueblo que lucha ni a la comunidad organizada y resiliente, sino a ruidosos que están sentados sobre una mina de oro. Es el extractivismo, la desinformación, la especulación inmobiliaria, el monocultivo de especies exóticas, la codicia por minerales estratégicos y el saqueo del agua de los pueblos lo que permite explicar la complejidad en torno a los desastres socioambientales. No es únicamente el fuego el responsable del desastre, es la presencia (o no) de las decisiones políticas en torno al riesgo de incendios forestales y el modelo de desarrollo actual, que considera a la destrucción de los territorios en Patagonia como la regla, no como excepción”.

Estos incendios son un crudo espejo de la realidad del cambio climático a nivel global: están claras las causas, pero mientras nos estamos quemando, los culpables deforman y manipulan la información para responsabilizar a las víctimas y hacer más negocios con el desastre.

Los responsables del cambio climático…

La responsabilidad de causar el cambio climático es groseramente desigual entre países y más aún si se estima en la diferencia entre la cantidad de habitantes y su situación económica. De todos modos, si la estimación se hace solamente entre países, más de las dos terceras partes de los gases de efecto invernadero emitidos desde 1850 fueron emitidos por solo 10 países, con Estados Unidos —que usa más del 25 % de la energía global con 4 % de la población global— como principal culpable.

Mirado desde las empresas, 71 grandes compañías de extracción y producción de petróleo, gas, carbón y cementeras son responsables de ese mismo porcentaje.

Si se observan las emisiones anuales de gases de efecto invernadero (GEI) por país, los principales emisores actuales son China, seguida de Estados Unidos, Unión Europea, India y Rusia. Estados Unidos fue el mayor emisor global hasta 2015. Sin embargo, calcular las emisiones por país y no según su cantidad de habitantes –per cápita– arroja una visión deformada de la realidad. Por ejemplo, tanto China como la India tienen cada una más de 4 veces la población de Estados Unidos.

El reciente informe Saqueo Climático de Oxfam (octubre 2025) toma en cuenta esta diferencia y presenta un mapa muy diferente. Si se calculan las emisiones per cápita y la acumulación histórica de emisiones según su consumo, el resultado es que Estados Unidos es responsable del 40% de la crisis climática, la Unión Europea del 29%, el resto de Europa el 13%, el resto de países del Norte global el 10%, mientras que en el Sur Global son responsables del 8%.

El informe mencionado resume además:

Una persona que se encuentre entre el 0,1 % más rico de la población mundial produce más contaminación por carbono en un día que una persona que esté en el 50 % más pobre en un año.

Desde 1990, momento en que estaban muy claros los riesgos del cambio climático, el porcentaje de emisiones del 0,1 % más rico de la población mundial aumentó un 32 %, mientras que el del 50 % más pobre se redujo en un 3 %.

El nivel de consumo del “presupuesto” de carbono —la cantidad de CO2 que se puede emitir sin provocar un desastre climático— de una persona que pertenezca al 1 % más rico de la población mundial es más de 100 veces mayor al de alguien que se encuentre entre el 50 % más pobre, y más de 300 veces el de alguien que esté entre el 10 % más pobre.

Si todo el mundo emitiera carbono como el 0,1 % más rico, ese presupuesto de carbono se agotaría en menos de tres semanas.

…son también los responsables de las guerras.

Mientras se queman los territorios y comunidades de Patagonia y Sur de Chile, Estados Unidos desata aún más violencia bélica y ataques descarnadamente imperialistas en el continente y más allá, al tiempo que la OTAN aumenta su presupuesto y armamento. Las guerras y el militarismo son un importante factor causante de cambio climático, que actúa además como círculo vicioso. Más guerra, más destrucción de pueblos y territorios, más cambio climático, más violencia y migraciones, más ganancias para el aparato industrial militar que sostiene a los ultrarricos en el poder.

Justamente, otro informe reciente sobre la desigualdad global describe como la ínfima minoría de ultrarricos globales aumentó sus fortunas más de 16 por ciento en 2025, tres veces más rápido que en los cinco años anteriores. (Oxfam, 2026, Contra el imperio de los más ricos).

Fuente: Desinformémonos

Temas: Crisis capitalista / Alternativas de los pueblos, Crisis climática, Extractivismo

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